Lo que mal empieza, mal acaba. La relación de Edmundo Arrocet y María Teresa Campos no empezó con buen pie. A pesar de que ahora parecía que las aguas se habían calmado, la realidad vuelve a salir a la luz. El último comportamiento del humorista con su pareja y las hijas de esta acarrearán graves consecuencias. Todo apunta a que estamos ante el final de uno de los noviazgos más mediático de los últimos tiempos.

Una historia que generó desde el principio un sinfín de problemas

> Dicen que el amor llega cuando menos lo esperas, y si no que se lo pregunten a María Teresa Campos y Edmundo Arrocet. Ambos eran viejos conocidos y habían coincidido en infinidad de ocasiones. Sin embargo, lo que parecía una simple visita de él al plató de Qué tiempo tan feliz lo cambió todo. Por primera vez ambos sintieron algo distinto al verse y, tras varios contactos telefónicos y citas furtivas, decidían darse una oportunidad y comenzar una bonita relación sentimental. Así, enseguida empezaron a dejarse ver juntos con asiduidad. Estaban tan bien el uno con el otro que el humorista decidió dejarlo todo para estar al lado de la periodista. Así, se despidió de su Chile natal y se instaló en la mansión que ella posee a las afueras de Madrid.

Pero esto no es la historia de un cuento de hadas. Terelu y Carmen no recibieron con los brazos abiertos al novio de su madre. De hecho, se mostraron públicamente muy molestas cuando se publicaron unas fotos de Edmundo con varias amigas entrando y saliendo de su piso de soltero. “Provoca el sufrimiento de mi madre y en el momento que provoca el sufrimiento de mi madre provoca el mío. Edmundo no es ningún santo”, llegaba a decir la primogénita de María Teresa. Sin embargo, los problemas de salud de las Campos hicieron que sus aperezas quedaran limadas….. O eso pensábamos. Descubre toda la verdad.

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