Mucho lleva aguantado doña Sofía desde que se casó con don Juan Carlos. Las humillaciones públicas han ido en aumento a lo largo de los años. El rey no ha dudado en expresar públicamente que no soporta a su mujer y que no le obliguen a compartir con ella viajes largos. La situación ha alcanzado su punto álgido con un episodio en el que la reina tuvo que pedir ayuda a sus guardaespaldas ante el comportamiento inapropiado de don Juan Carlos. Te lo contamos todo a continuación. Sigue leyendo.

Los reyes no se dirigen la palabra

Sofía de Grecia

> Doña Sofía ha tenido que aguantar carros y carretas. Descubrió la verdad sobre el hombre con quien se había casado en la luna de miel. A su regreso, empezaron a sonar rumores de que la pareja no se llevaba bien. Incluso el gobierno griego preguntó qué pasaría con la dote de la princesa en caso de separación. Don Juan Carlos y doña Sofía hicieron un esfuerzo por seguir juntos. Después llegarían los hijos y se produciría el hecho que marcó su final como pareja, dormir en habitaciones separadas.

Hace años que don Juan Carlos y doña Sofía no se hablan. De hecho, en público, hacen el paripé. Vamos, como que hablan pero solo mueven los labios o dicen palabras sin sentido para que creamos que mantienen comunicación. Todo esto ha hecho que la reina haya necesitado ayuda psicológica. La depresión y el hundimiento han aparecido varias veces en su vida. Tampoco el rey ha escapado a la tristeza. Sobre todo, cuando se vio obligado a renunciar a Corinna. Pasó meses en soledad donde los suyos no le dirigían la palabra. Se sentía prisionero en su propia casa.

Siguiente: Sofía pide ayuda ante el comportamiento de Juan Carlos