Poco se ha sabido de don Juan Carlos en los últimos días. El rey no estuvo presente en el cumpleaños de su hermana. La infanta Margarita reunió a sus más íntimos en una fiesta celebrada en su domicilio. Allí estuvo doña Sofía, siempre al pie del cañón. Mientras tanto, su marido disfrutaba de unos días de descanso que se negó a interrumpir ni que fuera por su querida hermana. La reina está que trina. Te lo contamos todo a continuación.

La vida de lujo de doña Sofía

> Doña Sofía lleva una vida donde se permite muchos caprichos. Por ejemplo, ha desembolsado grandes cantidades económicas para pagar los estudios de sus nietos.  Un año en uno de esos centros elitistas en el extranjero no baja de los 60.000 euros, eso sin incluir los gastos de manutención, que también corren de su parte. Por no hablar de su afición a viajar. Ha recorrido el mundo en su afan por empaparse de nuevas culturas. Una afición que poco tiene de barata, pues a ella le gusta desplazarse de una manera determinada y siempre acompañada.

En los peores momentos de su familia, ahí estado la reina para ayudar económicamente. A veces, Constantino ha pasado estrecheces para sacar a su familia adelante. Los gastos de su hermana Irene también han corrido a su cargo durante años. Todo cambió cuando el gobierno griego compensó a Tino e Irene por la expropiación de sus propiedades.