Poco se ha sabido de don Juan Carlos en los últimos días. El rey no estuvo presente en el cumpleaños de su hermana. La infanta Margarita reunió a sus más íntimos en una fiesta celebrada en su domicilio. Allí estuvo doña Sofía, siempre al pie del cañón. Mientras tanto, su marido disfrutaba de unos días de descanso que se negó a interrumpir ni que fuera por su querida hermana. La reina está que trina. Te lo contamos todo a continuación.

Doña Sofía, muy enfadada con don Juan Carlos

> Más risueño que nunca llegó don Juan Carlos a los toros. La cita era en la feria de las fiestas del Milagro de Illescas. Como si nada hubiera pasado, el rey estuvo feliz y relajado junto a la infanta Elena. Padre e hija se llevan muy bien. No siempre fue así. Aún resuenan los ecos de aquellas discusiones que ambos mantenían y que finalizaban con la espantá de la infanta a París. Se refugiaba en un apartamento que allí tiene el Aga Khan. El rey de los ismaelitas y don Juan Carlos se conocieron en el internado suizo donde compartieron pupitre. Fue ahí donde se forjó una de las amistades más sólidas del monarca.

Si algo quedó marcado de la separación oficiosa, que no oficial porque no habrán papeles, de don Juan Carlos y doña Sofía es la discreción. La reina creía que su marido regresaría a Madrid con el mismo recato con el que puso rumbo a Miami. Sin embargo, la exhibición que ha hecho en los toros junto a Elena no ha gustado a doña Sofía, que otra vez se ve en boca de todos por el fuerte vínculo que une a su marido y su hija. Otra vez volverá a hablarse con fuerza de que la infanta está de parte de su padre. Y así es, porque no existen ese tipo de imágenes con su madre.

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