Don Juan Carlos y doña Sofía siempre estuvieron preocupados por la mujer que escogería su hijo para casarse. Las novias que les presentó no fueron de su agrado. Así las cosas, los reyes maniobraron para que don Felipe conociera a algunas jóvenes idóneas para el papel de reina consorte. Se trató de relaciones impuestas con las que el actual rey tuvo que tragar. Te lo contamos todo a continuación. Sigue leyendo.

Drogas en Casa Real

> Desde el principio, don Felipe dio muestra de su gusto por las mujeres. Rubias, altas, delgadas y muy atractivas. El problema fue que sus elecciones no eran del agrado de don Juan Carlos y doña Sofía. Uno de sus grandes amores fue Isabel Sartorius. Se enamoraron y, aunque eran muy jóvenes, ambos estaban por la labor de seguir conociéndose. Sin embargo, aquello se acabó porque en Zarzuela se consideró a la hija del marqués de Mariño como una mala elección.

Aunque Isabel Sartorious procedía de una familia noble, el problema era su madre. Isabel Zorraquín cayó en las drogas y su vida fue un peregrinar entre clínicas de desintoxicación y relaciones sentimentales tóxicas. Su hija lo sabía y años más tarde confesó que entre ella y su progenitora se creó un vínculo muy fuerte que la obligó a hacer ciertas cosas. La vida atípica de Zorraquín hizo que su hija quedara fuera del círculo de Casa Real. Parece que quien más se opuso a la relación fue doña Sofía. Al respecto de la ruptura, Sartorius explicó: “Mi relación con don Felipe terminó porque mi mundo interior estaba roto”.

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