Si ayer veíamos a la Reina Letizia inaugurando, en compañía del Rey Felipe VI, el nuevo Hospital Universitario de Toledo, hoy la monarca ha continuado con su agenda en solitario, presidiendo una reunión de trabajo con Unicef España en la Sede del Consejo Superior de Investigaciones Científicas.

Para la ocasión, Doña Letizia ha apostado de nuevo por las máximas que definen sus estilismos en sus últimas apariciones públicas. Es decir, austeridad, comodidad y sobriedad, sin dejar de lado la corrección y la elegancia que, innatas en la monarca, se han convertido en sus señas de identidad. Y, una vez más, para un acto de claro corte profesional, la Reina se ha decantado por explotar el look working girl con el que tan a gusto se siente.

Un pantalón de traje de cuadros gris que ya le hemos visto en varias ocasiones – a última, durante su visita con el Rey y sus hijas Leonor y Sofía al pueblo ejemplar de Somao, en Asturias, el pasado 20 de octubre – y que esta mañana ha combinado con un sencillo jersey azul cielo con unos pequeños volantes en las mangas. Las buenas temperaturas de la capital han permitido que Doña Letizia llevase su abrigo de paño, también en tonos grises, en la mano. Como complementos, unos zapatos en color añil con plataforma en la puntera – que hace bastante que no le veíamos – y un dossier con toda la documentación necesaria para su reunión con Unicef España.

Y, al igual que popularizó durante los meses de verano, la Reina ha vuelto a lucir el peinado que tan bien le sienta y tanto la rejuvenece. Nos referimos a la coleta alta, con la que ha presumido orgullosa de las canas que Doña Letizia ha preferido no ocultar en sus últimos actos públicos.