freidora sin aceite

La dieta mediterránea pasa por ser una de las más nutritivas y completas de cuantas se conocen. Se basa principalmente en la ingesta de frutas, hortalizas y verduras pero en ella se introducen también legumbres, frutos secos, cereales y carnes y pescados. La clave es intentar sacar partido de la estacionalidad y la cercanía, algo que es muy posible en la cuenca mediterránea por la bonanza climática y el desarrollo de la industria agrícola y ganadera.

No obstante, alcanzar el objetivo de comer sano están también muy ligado al uso de las técnicas de cocinado. Entre estas técnicas, la fritura es una de las más tradicionales dentro de la cocina popular y está muy integrada en la dieta mediterránea, pero como todos sabemos, implica un uso excesivo de aceite, y por tanto grasas.

¿Qué ventajas supone reducir el uso de grasas en la cocina?

La ingesta excesiva de grasas está asociada al sobrepeso y la obesidad. Además, existe una relación directa entre esta práctica y la mayor probabilidad de padecer diabetes, colesterol y enfermedades coronarias.

La recomendación masiva de iniciar dietas completas y equilibradas es más necesaria que nunca en estos tiempos porque se observa un aumento importante en el consumo de azúcares y harinas refinadas, así como en las grasas no saludables. Este fenómeno guarda mucha relación con la poca disponibilidad de tiempo libre para cocinar y con el hecho de que muchos productos de consum ultraprocesados se han abaratado mucho.

Por fortuna, el mercado ofrece una amplia gama de electrodomésticos que pueden ayudarnos a cocinar de manera sana, rápida y sin hacer uso excesivo de las grasas. Planchas para asar alimentos, cocina al vapor, cocina al horno o el microondas son algunas de ellas, pero una que gana muchos enteros en los últimos años es la fritura sin aceite, o al menos reduciendo en gran medida su uso con freidoras de aire, sin aceite.

¿Qué son las freidoras de aire?

Las freidoras sin aceite llevan en el mercado poco más de 10 años. En la actualidad las más populares son las freidoras de aire caliente aunque las herramientas pioneras fueron las que utilizaban agua, si bien estas tuvieron una menor acogida.

En realidad, freír es cocinar un alimento bañándolo completamente en aceite u otra grasa a altas temperaturas, de modo que denominar a las freidoras de aire como tal no es exactamente válido. El objetivo de estos electrodomésticos de cocina es obtener un resultado similar a la fritura pero reduciendo al máximo el consumo de grasas.

Con esto conseguimos que los alientos no sepan a aceite, se ahorra en el uso de este alimento, son electrodomésticos más fáciles de limpiar y las recetas son menos calóricas, pues los alimentos no absorben tanta cantidad de grasa.

El funcionamiento de estas freidoras es similar al de un horno de convección. Los alimentos se someten a corrientes de aire muy caliente en circulación que los va cociendo. Si bien se denominan freidoras sin aceite, la realidad es que siempre necesitan una pequeña cantidad de grasa que es la que permite que los alimentos adquieran el exterior crujiente tan habitual en las frituras.

¿Cuál es la mejor freidora sin aceite?

Responder a la pregunta de cuál es la mejor freidora sin aceite no es fácil. En el portal listademejores.com nos ofrecen una guía completa con algunos condicionantes a valorar así como modelos de electrodoméstico que ofrecen una relación calidad – precio muy potente.

Entre los aspectos a considerar el factor limitante suele ser el presupuesto. En el mercado encontramos una amplia gama de precios con la que tendremos que jugar teniendo en cuenta también otros parámetros como el tamaño y la capacidad, el diseño, la comodidad de uso y limpieza, los materiales o los accesorios que incluye la freidora, así como la tecnología integrada.

En hogares pequeños en los que habiten una pareja o una persona soltera, incluso una familia con un solo hijo, una freidora con dos litros de volumen puede ser suficiente. En cambio, si conviven en la vivienda más de tres personas o es una familia numerosa, lo más aconsejable es optar por una mayor capacidad, al menos cuatro litros.

La capacidad también se mide en gramos. Otro aspecto clave es el de la multifuncionalidad, pues esto ofrece mayor versatilidad. Muchos modelos de freidoras permiten asar y hornear, lo que acaba incidiendo en un mayo ahorro económico, pues no serán necesarios otros electrodomésticos de cocina.