Pese a que todavía existe algún que otro tabú relativo a la cirugía plástica, esética y reparadora, hoy se trata de algo casi completamente normalizado.

Y es que, de acuerdo con uno de los estudios publicados por la Sociedad Española de Medicina Estética a comienzos del presente año, cerca del 40% de los españles se han sometido a algún tratamiento médico estético.

Resulta, por lo tanto, complicado en la actualidad no conocer a alguna o varias personas que hayan apostado por la cirugía plástica, estética y/o reparadora.

De hecho, y tal y como indica el Dr. José Ignacio Ortega Martínez, cirujano plástico en Sevilla, “actualmente en España se realizan del orden de 50.000 intervenciones de cirugía estética al año, lo que ha situado a nuestro país en el segundo puesto en el ranking europeo de turismo de salud y el quinto mundial. Quedando patente de esta forma el buen hacer de todos los que en su día apostamos por esta especialidad”.

No obstante, y “pese a que en ocasiones las prácticas estéticas se han tildado como algo frívolo, lo cierto es que este tipo de cirugía mejora enormemente la calidad de vida de los pacientes, especialmente cuando la intervención está enfocada a corregir problemas o defectos físicos que dificultan el desarrollo normal de la vida diaria. La cirugía estética es, con frecuencia, la solución a problemas psicológicos derivados de un físico con el que uno no está todo lo cómodo que debiera”. Los tratamientos estéticos han aumentado un 5% respecto a los datos conocidos con anterioridad. Cabe destacar que la franja de edad de la primera intervención disminuye año tras año, situándose actualmente en los 25 años. Asimismo, y pese a estar muy lejos de igualar la cifra del género femenino, cada vez más hombres apuestan por la cirugía plástica, estética y reparadora.

En cualquier caso, las mujeres siguen siendo las principales usuarias de los tratamientos estéticos, concretamente cinco de cada diez, mientras que en el caso de los hombres se limitaría a dos de cada diez.

Con frecuencia las personas hablan sin conocimiento de causa, quizás por eso tildan de frívolo intervenciones necesarias para el desarrollo normal de la vida de algunas personas que se han visto en la necesidad de recurrir a la cirugía plástica, estética y/o reparadora para mejorar su calidad de vida.

Y es que, la salud mental es tan importante como la física.