Se ha quedado a las puertas de la final. Chelo García-Cortés lo ha intentado dar todo en Supervivientes, pero se ha quedado corta. O eso piensan los espectadores que la han traído de vuelta a España. La colaboradora pensará que ya ha pasado lo peor y que ahora podrá acomodarse junto a su mujer en su casa. Pero se equivoca. Lo cierto es que le espera un infierno casi peor del que sufrió al otro lado del Atlántico. Continúa leyendo para descubrir por todo lo que tendrá que pasar.

Al borde de la ruina

> La mayoría de concursantes vuelve con una buena fortuna debajo del brazo tras su paso por Supervivientes. Por desgracia para ella, no es el caso de Chelo. Al parecer, la tertuliana tuvo que recurrir a los prestamistas para afrontar el pago de su casa por la gran cantidad de deudas que acumulaba. Según Kiko Hernández, el desahucio está a la vuelta de la esquina y García-Cortés podría terminar durmiendo sobre una esterilla en la calle, tal y como hacía en Honduras.

Además, todo el dinero que ha ganado con el reality show irá destinado a pagar sus deudas con Hacienda. Una pésima gestión de los fondos y su vida llena de excesos la ha llevado a deber a los organismos públicos un total de cerca del millón de euros. En definitiva, Chelo llegará de Supervivientes igual que se fue: sin nada bajo el brazo y completamente arruinada.

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