Llegó el momento de la verdad. Se acabó lo que se daba entre don Juan Carlos y doña Sofía. Ya no habrá más situaciones forzadas en público. La reina  ha conseguido lo que quería. Le da igual el qué dirán. Se cansó de correr tras su marido mientras él se perdía en otros brazos. La decisión es firme y no hay vuelta atrás. Así han pactado esta separación que se escribió hace muchos años. Te lo contamos todo a continuación.

Doña Sofía se cansó de esperar

> Ya no habrá más desplantes ni malos modos. Doña Sofía se cansó de esperar ese abrazo que nunca llegó. Ese beso que anheló durante años. La reina se planta y le hace un corte de mangas a don Juan Carlos. Nada quiere saber de él. No hay vuelta atrás. “Alea iacta est”, le dijo a su hijo, que se sintió frustrado al no haber podido conseguir un pacto de no agresión entre sus padres.

Doña Sofía tiene claro que desea pasar este tramo de su existencia tranquila. Junto a los suyos. En estos momentos una de sus mayores preocupaciones es su hermano. Constantino no se encuentra bien, de ahí que su hija  Theodora haya adelantado la fecha de su enlace matrimonial. Desea ir al altar del brazo de su padre. Se prepara la gran boda griega. A la que se sospecha no acudirá doña Letizia, que no se lleva ni con Griegos ni Borbones. Ambos bandos la ignoran y hasta la prefieren bien lejos.

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