Beatriz Trapote ha regresado a la televisión en un momento especialmente intenso para el clan Janeiro. La periodista se ha incorporado como colaboradora al programa «¡De lunes a viernes!», mientras su marido, Víctor Janeiro, afronta una nueva aventura televisiva como concursante de «Supervivientes: All Stars». Su vuelta a la pequeña pantalla, además, coincide con la guerra mediática entre Julia Janeiro y Belén Esteban, que ha vuelto a situar a la familia en el foco.
Telecinco ficha a Beatriz Trapote

Su fichaje no ha estado exento de comentarios. Algunas voces han considerado que Trapote ha aprovechado la actualidad de los Janeiro para recuperar su presencia televisiva, una acusación que la periodista ha rechazado con contundencia. Ante los micrófonos de Europa Press, dejó claro que su intención es simplemente trabajar y que no considera oportunista aceptar una propuesta profesional.
«Pero bueno, hay periodistas, hay oportunistas, hay pelotistas, hay palmistas, hay de todo en la vida. Pero yo me considero periodista, que le dan una oportunidad y la aprovecho, pero vamos, que es trabajo», explicó.
Trapote también quiso poner el foco en su vida personal y en las prioridades que tiene actualmente. La periodista es madre de familia numerosa y asegura que su principal preocupación pasa por sacar adelante a sus hijos y mantener la unión familiar. «Lo único que quiero es trabajar», afirmó, antes de recordar que lleva dos décadas vinculada a la familia Janeiro.
Precisamente, esa relación familiar ha sido uno de los asuntos sobre los que más se ha pronunciado en los últimos días. Su regreso a televisión ha hecho que vuelvan a salir a la luz cuestiones relacionadas con Jesulín de Ubrique y María José Campanario, pero Trapote ha querido rebajar cualquier expectativa de un acercamiento especial o de conversaciones constantes entre ellos.
La verdad sobre Jesulín de Ubrique

La periodista explicó que no necesitaba contarle a Jesulín que iba a trabajar en televisión, del mismo modo que el torero tampoco tiene que informarle de cada uno de sus compromisos profesionales. «No hemos hablado estos días. Yo he hablado con mi marido que iba a trabajar en ‘De lunes a viernes’, no tengo que hablar con Jesús dónde voy a trabajar, al igual que él no me cuenta a mí cuando va a un programa», señaló.
Una declaración que deja entrever cómo funciona actualmente la relación entre los distintos miembros de la familia. Trapote aseguró que mantiene contacto con sus sobrinos en momentos concretos, especialmente durante Navidades y otras ocasiones especiales, pero que cuando se reúnen todos evitan convertir los encuentros familiares en una extensión de los platós de televisión.
«Cuando estamos en familia no hablamos de cosas de televisión, pero yo por ser parte de la familia siempre voy a defenderla», afirmó.
La periodista también recordó cómo fueron sus comienzos dentro del entorno de los Janeiro. Cuando comenzó su relación con Víctor, reconoce que llegó «con pies de plomo», consciente de que era periodista y, además, trabajaba en Telecinco. «El colmo de la familia Janeiro era que llegara una periodista y además de Tele 5», explicó. Sin embargo, asegura que desde entonces siempre se ha sentido bienvenida.
Han pasado aproximadamente 20 años desde que entró en la familia, un periodo suficientemente largo como para que haya habido momentos de todo tipo. Lejos de presentar una relación idílica, Trapote reconoció que han atravesado etapas mejores y peores, como sucede en cualquier familia.
«Llevo 20 años en la familia, hemos tenido nuestros más y nuestros menos, como en todas las familias. Nuestra relación es estable«, sentenció.
Respecto a María José Campanario, la periodista también fue clara. Explicó que mantiene una relación basada principalmente en el respeto y en los asuntos relacionados con los niños. «A Campanario la respeto, hablamos de los niños pero nada más, no nos llamamos para ir de compras ni nada», aseguró.
Uno de los aspectos que más importancia parece tener para Trapote es la relación entre sus hijos y sus primos. La periodista afirmó que ha trabajado mucho para que los niños mantengan ese vínculo familiar, independientemente de las diferencias que puedan existir entre los adultos.
«Yo no necesito la aprobación de nadie para trabajar en la tele. Lo he consensuado con mi marido y punto», zanjó.
Sus palabras llegan en plena tensión mediática alrededor de Julia Janeiro y Belén Esteban, un enfrentamiento que ha vuelto a despertar viejas historias vinculadas a Jesulín de Ubrique y su entorno. Trapote se ha pronunciado sobre la situación y ha lanzado algunos comentarios que no han pasado desapercibidos, entre ellos una referencia a la nueva «reina» del pueblo.
Belén Esteban ha roto su silencio

Belén Esteban, por su parte, también ha respondido a las declaraciones de Trapote. La colaboradora negó haber vetado en televisión a la periodista y cuestionó que se le atribuya una responsabilidad que, según sostiene, no tenía. «¿Pero yo era Paolo Vasile o era directora de programas?», planteó.
La de Paracuellos también animó a Trapote a contar públicamente su versión de lo ocurrido hace años. «Llevamos 27 años esperando. Yo quiero que cuenten la historia», afirmó, dejando abierta una nueva vía de enfrentamiento televisivo.
Mientras tanto, Beatriz Trapote parece decidida a centrarse en su nueva etapa profesional. Su regreso a la televisión vuelve a colocarla en el centro de la actualidad, pero sus declaraciones también han servido para aclarar que su relación con la familia Janeiro no es tan cercana como algunos podrían pensar, aunque tampoco existe, según sus palabras, una ruptura.
Después de dos décadas, Trapote define el vínculo de una manera sencilla: «Hemos tenido nuestros más y nuestros menos, como en todas las familias». Una frase con la que intenta poner punto final a las especulaciones y dejar claro que, por encima de las polémicas televisivas, su prioridad sigue estando en su familia y en su trabajo.











