Desde la muerte de su hermana, Rocio Jurado, la vida de Amador Mohedano no está siendo una camino de rosas sencillo. Parece que las espinas que parecían inofensivas, se han ido clavando, día tras día, más a fondo en su piel. Ocasionando en él unas heridas que lejos de cicatrizar, están a carne viva. ¿Será este el motivo de que Amador esté a las puertas de caer una depresión?

Amador sigue empeñado en el Local de Chipiona

Amador Mohedano

Como muchos ya saben Amador Mohedano inauguró una taberna llamada La Kedá. Este local se centraba en rendir homenaje a la más grande, Rocío Jurado.

Aunque en un inicio el local estaba en auge, pronto empezó a flaquear y las ganancias empezaron a rozar el suelo. No obstante, Amador decidió seguir apostando por el local. Está vez, transformarlo en una discoteca con el mismo concepto: rendir homenaje a su hermana. Pero, una vez más, pasado el boom, las ganancias volvieron a encontrarse bajo tierra…