Hubo un tiempo en que lo friki enganchó en televisión. Era la época de Nuria Bermúdez y sus seis polvos con Antonio David. Del coche estrellado en la Cibeles en cuyo interior iba Loly Álvarez. Las crónicas hablaban de los macarrones que Toni Genil cocinó para Michael Jackson. Leonardo Dantes perseguía a Tamara y le cantaba canciones a Javier Sardá en Crónicas Marcianas. Rocío Carrasco hacía exclusivas y aparecía del brazo del padre de sus hijos. José María Franco se constituyó en azote de Ortegas y Mohedanos. ¿Qué fue de estos famosos que regalaron momentos inolvidables para la crónica rosa? Te lo contamos, y también te desvelamos que ha sido de otras celebrities más recientes que han hecho mutis por el foro. Sigue leyendo porque no tiene desperdicio.

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Loly Álvarez se convirtió en azote de Tamara a propósito del ¡No cambié! La rubia se unió al clan de Leonardo Dantes, Toni Genil y otros más para atizarle a la vasca. En aquellos días, Loly era capaz de todo con tal de salir en televisión. Se comentó que los pasajeros del coche que se estrelló en La Cibeles, entre los que se encontraba la rubia, habían urdido el plan para chupar cámara y así ir a un plató. Tras una época en la que no paraba de salir en televisión a propósito de las circunstancias más absurdas, Loly desapareció.

En la actualidad, la situación de Loly Álvarez es crítica. Ella misma ha explicado a LOC que está a punto de perder su chalet: “La casa en la que he metido los ahorros de toda mi vida, por la que ni siquiera me fui de viaje de novios”. Según su testimonio, el origen de sus males está en los miles de euros que le adeudaba a Rodríguez Menéndez. Para acabar con la deuda, recurrió al conocido como el mayor usurero de España, Antonio Arroyo Arroyo, que le dejó 18.000 euros a un interés de demora del 29%. Loly puso su casa como aval y ahora se encuentra inmersa en un proceso judicial contra Arroyo para no perder la vivienda: “Un buen día llegó una carta del juzgado diciendo que iban a subastar mi casa. Incluso apareció un señor a quien Arroyo le había vendido ya mi casa por 75.000 euros”. El asunto está sub judice.