Apenas se deja ver. Son contados los actos a los que acude el rey Juan Carlos. Es por eso que ha llamado especialmente la atención su última aparición ante los medios. Un acto en el que su deterioro físico ha alarmado enormemente. Los rumores acerca de su estado de salud no hacen más que multiplicarse…

Sus múltiples visitas al quirófano

> Siendo solo un adolescente, con 16 años, tuvo apendicitis. Tras una larga temporada de calma, con algo más de 40 años, el rey Juan Carlos se cortó el nervio radial con un cristal y fue intervenido de urgencia. Cuatro años después, en el 85, le extirparon una fibrosis. Posteriormente  volvió a pasar por quirófano para reducirle una fractura por hundimiento de la meseta tibial externa de la rodilla. También ha tenido cirugías menores como la eliminación de las varices o de hernias de disco.

Sin duda alguna, la más alarmante fue en 2010, cuando en Barcelona le extirparon un nódulo en el pulmón derecho. Tras varias revisiones y pruebas que se alargaron durante meses, fue dado de alta ya que se descartó por completo la presencia de células malignas. Tras aquello empezó su declive óseo. Le han puesto varias prótesis en cadera y rodillas. Pero esto no consigue paliar los efectos de su artrosis, que es cada vez más fuerte.