Apenas se deja ver. Son contados los actos a los que acude el rey Juan Carlos. Es por eso que ha llamado especialmente la atención su última aparición ante los medios. Un acto en el que su deterioro físico ha alarmado enormemente. Los rumores acerca de su estado de salud no hacen más que multiplicarse…

Un retiro voluntario

> A pesar de que toda su vida ha sido de dominio público, lo cierto es que desde que decidió abdicar son escasas sus apariciones públicas. La vida del rey Juan Carlos transcurre sin apenas actos oficiales. Decidió ceder el poder y el protagonismo a su hijo Felipe, y lo hizo con todas las consecuencias. De hecho, solo acude a los eventos más significativos, esos en los que su ausencia es completamente imperdonable. Para el resto deja al actual jefe de Estado y a Letizia, quienes a veces recurren a doña Sofía o la infanta Elena para representar a la monarquía. Con el Rey saben que no deben contar.

En 2014, con 76 años cumplidos y tras casi cuatro décadas dedicado a la corona, el abuelo de Leonor y Sofía pensó (tras meditar mucho) que era el momento idóneo de poner punto y final. Necesitaba un descanso y un ritmo menos exigente. Él no cree eso que dice su prima Isabel de Inglaterra de que será reina hasta el fin d sus días. Don Juan Carlos tenía ganas de disfrutar de una jubilación como los españoles de a pie. Ahora está disfrutando haciendo lo que más le gusta. Sin obligaciones ni normas (aunque no siempre las ha seguido).  Viaja a distintas partes del mundo, degusta los platos de las distintas gastronomías, está con los amigos a los que durante su reinado no pudo dedica mucho tiempo, asiste a corridas de toros…. Y es precisamente este apoyo a la tauromaquia lo he le ha vuelto a situar en el disparadero. Entérate del motivo.

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