La colaboradora está atravesando un momento muy convulso. Aunque Belén Esteban no puede ocultar su felicidad después de que la justicia le haya dado la razón en su conflicto con Toño Sanchís, la preocupación por el estado de salud de su madre y de su hermano, ha empañado su felicidad.

Una mujer muy directa

> Si algo caracteriza a Belén Esteban es que vive sin filtros. Está claro que su personalidad ha sido clave en el éxito televisivo indiscutible. Tal vez por eso nunca le ha importado compartir todo aquello que le ha sucedido. Corregido, aumentado o minimizado, la de San Blas ha sabido rentabilizar todas las experiencias que han marcado, de alguna u otra forma, su vida.

Sin embargo, hemos percibido que lleva bastante tiempo sin dar titulares de los que conmueven, de esos que le obligan a cerrar los ojos y repetir “me entiendes” como si fuera un mantra budista. Por eso adquiere mucha importancia la última revelación que ha deslizado a tenor de la mala y preocupante salud de dos de las personas más importantes de su vida: su hermano y su madre. Y es que la situación parece más que preocupante.

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