Pongamos el caso de una reina que se ha propuesto hacer todo para opacar a su suegro. ¿Cómo se llama la película? Doña Letizia contra don Juan Carlos. Y es que la consorte real ni olvida ni perdona lo que el padre de don Felipe le ha hecho pasar. Pues bien, demostrando que en su ánimo no está tender puentes, ha vuelto a pasar al ataque. Sin duda, un gesto innecesario porque bastante humillación lleva ya a cuestas el rey emérito. Sin embargo, la reina no tiene suficiente. ¿Por qué Letizia se empeña en saciar su sed de venganza aunque eso afecte negativamente a la monarquía?

La inquina de Letizia

Letizia Ortiz peca de soberbia. Esto le ha costado más de un disgusto. Y eso que los asesores de Zarzuela le han recomendado que siga las consignas indicadas para mejorar su imagen. Sin embargo, la reina va por libre. No hace caso a nadie. Don Felipe ya ha tirado la toalla con respecto a su esposa. La deja por imposible. Lo mismo ocurre con el resto de los familiares del rey. Ambas ramas, Borbones y Griegos no tragan a Letizia.

La reina consorte es como la criadita respondona. Se ha hecho famosa por su empeño en quedar encima como el aceite. Lejos de respirar hondo y esperar a que baje la tensión, tira para adelante y se manifiesta. En ocasiones, la inquina la lleva a cometer actos para olvidar. Como el sucedido con don Juan Carlos recientemente. Mucha tela que cortar que te contamos a continuación.