Es una de nuestras diseñadoras más importantes y, una vez más, ha demostrado su capacidad para sorprender. Su nueva colección, una alegoría al color con piezas más ponibles, causó una gran espectación en la Pasarela Cibeles de Madrid.

Ágatha Ruiz de la Prada volvió a triunfar sobre la Pasarela Cibeles en Madrid. Lo hizo con una colección que sirvió para festejar el 75 aniversario de la revista Hola. Sin perder un ápice de su originalidad y combinando la extravagancia de sus prendas con vestidos de uso más doméstico, la diseñadora brilló. Y no solo porque todo lo que toca se convierte en éxito, sino porque fue muy aplaudida su capacidad de innovación siendo precursora de una simbiosis empresarial que puede ser una auténtica revolución. Sin duda, Ágatha ha logrado, una vez más, que la presentación de su nueva colección fuera una fiesta con la mejor música y el más impactante color.

No estuvo sola. Sus hijos, Cossima y Tristán, le ampararon en el backstage. También el empresario Luis Miguel Rodríguez, su novio, con el que vive una eterna luna de miel. La presencia de las cámaras de televisión y los fotógrafos hacía sospechar que el desfile se iba a convertir en un reguero de VIPS. Ágatha tampoco defraudó en este sentido.

Un front row de primer nivel

Miranda, la mujer de Julio Iglesias, fue la celebrity más reclamada. Con un look muy informal y protegida por tres agentes de seguridad, llegó al frontrow acompañada por su hijo y la novia de este. Se mostró sonriente, divertida y cercana, aunque evitó hacer declaraciones sobre las andanzas judiciales del cantante. Me gustó verla ponerse en pie para aplaudir a la diseñadora y mucho más observarla tararear la letra de ese Me va, me va que Julio Iglesias ha hecho inmortal.

Miranda se lo pasó tan bien como Ivonne Reyes. La presentadora, acompañada por su hijo y por un futbolista con gran parecido a David Beckham, vivió intensamente el desfile grabándose para las redes sociales. Me sorprendió su poco cuidado capilar y su rostro, algo más redondo que en otras ocasiones. Fue ella la encargada de explicarle a Arancha de Benito, sin novio pero con su hija, que tanto revoltijo mediático se debía a la presencia de Miranda. La actriz María Barranco, completamente agathizada, la socialité Núria González o la abogada Teresa Bueyes fueron otras de las famosas invitadas.

Destacó también la presencia de Makoke y Tony Espina que, como una exhalación, llegaron a su sitio muy acaramelados. David Valldeperas, tan risueño y divertido que siempre, se quedó sorpendido por el huracán Miranda; y Carmen Alcayde junto a su compañera de monólogo Carolina Noriega, tampoco quisieron perderse un acontecimiento que sirvió, además, para ver a la presentadora Verónica Sanz con un vestido de Ágatha que causó sensación.