A pesar de que siempre se ha esforzado por mantenerse en forma y lucir musculatura ante el público, lo cierto es que Rafa Mora ha sufrido una transformación brutal. Estamos preocupados porque, en poco tiempo, el colaborador de Sálvame se ha despedido de aquel impactante cuerpo. ¿Qué le ocurre? ¿A qué se debe esta inesperada dejadez? Analizamos la situación a continuación.

Rafa Mora durante uno de sus primeros días en MyHyV, donde llegó pisando fuerte.

Ha pasado ya una década desde que irrumpió con fuerza en la pequeña pantalla. Rafa Mora pasó a ser conocido por todo el público gracias a su participación en Mujeres y Hombres y Viceversa. Un programa en el que primero fue pretendiente y luego emblemático tronista. Su arrolladora personalidad le hizo ganarse muy pronto el cariño de la gente. Además, a pesar de que que su ego carece de límites, también dejó ver gracias a su romance con Tamara Gorro que tiene su parte sensible tras esa musculada armadura.

El valenciano, que hasta entonces se ganaba la vida como polícía porturario, supo sacar rentabilidad a su agraciado físico. Inteligente y visionario, cada fin de semana llenaba su agenda de bolos de discotecas en los que lucía musculito mientras las más jóvenes suspiraban por él. Se convirtió en un auténtico fenómeno de masas. Los chicos querían ser como él y repetían hasta la saciedad sus famosas frases (por ejemplo, ¡Por un minuto me gustaría ser feo!). Esta gran popularidad le permitió hacerse un hueco en Mediaset. Actualmente trabaja en Sálvame pero también ha estado en SupervivientesResistiré ¿vale?.

La nueva realidad del tronista con más repercusión

Rafa, durante una de las tardes en Sálvame, enfrentado a su compañera Chelo García Cortés

Sin embargo, el paso del tiempo no perdona. Físicamente Rafa no está ni mucho menos igual que hace una década. Ha pasado de dar consejos sobre deporte y alimentación a descuidar por completo su imagen. Es cierto que su ritmo de vida ahora es distinto, pero el quid de la cuestión es que sus prioridades han cambiado. Ahora tiene la certeza de que no está en televisión únicamente gracias a su físico. Por lo tanto, aquella obsesión por ser perfecto ha pasado a un segundo plano. Su “carita, tete” ya no es lo que le da de comer.

El amigo de Kiko Rivera lleva una vida más madura. Enamorado de Macarena Millán, ya no le preocupa ser la persona que más liga o el hombre más deseado. Rafa Mora se ha acomodada a una nueva rutina que le ha hecho coger algún kilo y olvidarse de aquella silueta fibrada que tantas alegrías le dio. Sin embargo, parece que aún quedan resquicios de aquel desproporcionado amor propio que le lanzó al estrellato. Así, ha decidido volver a ser el que era y se está empezando a tomar productos destinados al aumento, construcción y reparación de fibras musculares.