Dieciséis años después, Sara Carbonero ha vuelto a poner palabras al beso más comentado de la televisión española. Lo ha hecho en una entrevista concedida a El País y el relato que ha construido no tiene nada de postal romántica.
Porque aquel instante en la zona mixta de la final de Sudáfrica, con la estrella recién cosida a la camiseta, se vendió como el colofón de un verano perfecto. La intrahistoria que ahora cuenta la periodista es bastante menos amable.
El beso que España jaleó y a ella le costó caro
Carbonero ha querido dejar claro que su caso no se parece al de Jenni Hermoso y Luis Rubiales. Entre otras cosas porque, subraya, no hubo abuso de poder de por medio. Ahí acaba el paralelismo y empieza el otro relato, el que llevaba dieciséis años esperando turno.
El de una periodista a la que se le atribuyó, desde tribunas, y portadas, la responsabilidad de que Iker Casillas no rindiera como debía. La derrota del debut contra Suiza, un 0-1, sirvió de munición para una hipótesis que hoy suena a chiste de mal gusto y que entonces ocupó titulares durante semanas.
Hasta The Times le dedicó una portada. Un medio británico sugiriendo, sin sonrojo, que la presencia de la enviada española interfería en el rendimiento del capitán. Machista es la palabra que ella emplea, y se queda corta.
Se puso en duda su criterio profesional por el simple hecho de enamorarse en el sitio equivocado, según el relato de quienes ahora miran para otro lado.
Lo que no contó entonces ni después
Hubo un detalle que quedó en segundo plano y que explica mejor que nada el desamparo de aquellos días: no hubo una sola voz pública que saliera a defenderla. Ni su cadena, ni el entorno deportivo, ni nadie con altavoz suficiente.
Dieciséis años más tarde, el escenario se ha movido. Carbonero reconoce que las redacciones deportivas ya no son un coto masculino y que se han dado pasos importantes hacia la igualdad, aunque añade una advertencia que conviene subrayar: «no hay que bajar la guardia».
En la misma conversación ha hablado de su salud. De la batalla contra el cáncer que ya era pública y de otros procesos duros que, según dice, nadie imagina. También del duelo por la pérdida de su madre, ese que todavía duele y que no se cierra por decreto.
Y de su presente: sus hijos, una pareja estable y la certeza de que la salud y el bienestar familiar van por delante de cualquier titular. Casi nada.
Por qué distinguir su beso del de Rubiales no es un capricho
Merece la pena detenerse en ese gesto de separar su caso del de Hermoso y Rubiales. No es una salida diplomática: es una cuestión de categorías. En un lado se discutió el juicio profesional de una periodista; en el otro se juzgó un abuso de poder con un cargo de por medio. Mezclarlos, como hicieron varias cuentas en redes cuando saltó el caso de la Federación, no solo era tramposo: era cómodo.
El machismo que ella describe, por cierto, no funcionó a base de gritos. Funcionó a base de portadas. Un diario británico, un titular sin datos y una hipótesis repetida hasta parecer verdad. Ese mecanismo sigue engrasado y se activa solo cuando conviene, con o sin Mundial de por medio. La comparación con su trayectoria posterior en los medios deja una foto incómoda: la de una profesional que tuvo que demostrar el doble para que se le perdonara lo mismo que a otros se les aplaudía.
Lo demás —los avances reales, las mujeres al frente de grandes coberturas, el cambio de conversación— es verdad y hay que contarlo. También es verdad que aquel Mundial de 2010 dejó dos estampas imborrables: un gol de Iniesta y una periodista señalada por besar a su pareja en horario de máxima audiencia emocional.
Ella ha elegido cerrar el capítulo con serenidad, mirando a los suyos y sin pedir perdón por nada. Queda la duda razonable de si algún día alguien pedirá perdón por aquella portada. Spoiler: no.
El Termómetro de Cotilleo
- 🌡️ Nivel de drama: 6/10. Sin portada explosiva, pero revisitar 2010 siempre remueve algo.
- 🏆 Quién gana, quién pierde: Gana ella al poner el relato en su sitio; pierde la hemeroteca de 2010.
- 🔮 ¿Habrá réplica o exclusiva pronto?: Antes del domingo aparecerá alguna columna acusándola de victimismo. De manual.







