Billie Eilish estrena sus joyas John Hardy: plata reciclada y una colección firmada junto a Finneas

La colección, dividida en las líneas Wildflower y Screwball, se mueve entre los 180 y los 2.200 euros y emplea plata recuperada y diamantes de laboratorio. Reed Krakoff, presidente creativo de John Hardy, firma el diseño junto a los dos hermanos.

Billie Eilish estrena su primera colección de joyas con John Hardy: plata recuperada y diamantes de laboratorio desde 180 euros. No firma sola. Finneas, su hermano y socio musical, comparte autoría en un proyecto que hoy mismo llega a las tiendas.

Los dos están, según cuenta ella, en modo álbum. ‘Estamos en modo álbum serio ahora mismo’, dijo Eilish la semana pasada. ‘Hemos estado haciendo mucha música y pasando el rato con nuestros perros’. El paréntesis musical no ha frenado lo demás. La colección se llama, sin adornos, Billie Eilish and Finneas Collection, y se mueve entre los 195 y los 2.400 dólares: entre unos 180 y unos 2.200 euros al cambio.

Wildflower y Screwball: dos maneras de entender la joya

El conjunto se divide en dos familias. Wildflower toma el nombre de uno de sus grandes éxitos y se apoya en motivos florales tallados en plata de ley recuperada, algunos con diamantes de laboratorio engastados. Colgantes, pulseras, pendientes y anillos de aire delicado, pensados para el uso diario. ‘Es lo que nos pondríamos día a día’, resume Eilish.

La segunda, Screwball, va por otro camino: eslabones escultóricos, herrajes esféricos y una dualidad de duro y blando que pide capas. Muchos de estos diseños nacieron de pruebas reales. Durante los primeros meses del proyecto, la cantante estaba de gira y pedía a la casa que le enviara piezas para subirse al escenario.

‘Quería algo que tuviera presencia, pero que no me estuviera dañando el cuello mientras saltaba o se enganchara en todo’, explica. Finneas añade la versión táctil: ‘Nos gustó ver cómo se sentían en los dedos, sosteniendo pulseras y collares en la mano’. El test de uso se hacía en directo, sin que nadie lo supiera.

Reed Krakoff y el gusto de dos estrellas que van contra su personaje

Detrás del proyecto está Reed Krakoff, presidente creativo de John Hardy, la casa fundada en Bali en 1975. Ya habían trabajado juntos el año pasado como imagen y colaboradores de la colección JH Lovestruck. Ambos aceptaron ir contra su propio arquetipo. ‘Billie es conocida por sus looks oversize y punteros, pero se sintió atraída por las flores delicadas’, dice Krakoff. ‘Finneas parece más sobrio y relajado, aunque tiene un gusto muy seguro y meditado’.

La sostenibilidad ha dejado de ser el argumento de venta para convertirse en la condición sin la cual una A-Lister no firma nada.

El diagnóstico encaja con el momento de los dos. Eilish, que a los dieciséis llevaba diez anillos cada día, apenas se pone joyas en su vida cotidiana. Finneas viste cada vez más minimalista y entiende el accesorio como acento de un conjunto plano: ‘El papel de la joyería se vuelve más obvio si llevas ropa muy discreta’.

El otro eje es el material. Plata de ley recuperada, oro reutilizado y diamantes de laboratorio en todas las piezas. ‘Son molecularmente idénticos, hasta el último detalle; sin embargo, uno es duro con el medio ambiente y con las personas, y el otro se hace en un laboratorio’, razona la cantante. ‘También es increíblemente menos costoso’.

Finneas lo traslada al proceso: ‘Nos han enseñado a aceptar que en la fabricación existen males necesarios, y no estoy de acuerdo’. A los dos les sorprendió lo sencillo que resultó incorporar criterios ecológicos a la producción. No era una utopía industrial: era, simplemente, elegir otro proveedor.

La joyería responsable ya no es un gesto: es una línea de negocio

Conviene mirar el movimiento con perspectiva. Pandora anunció en 2021 que abandonaría los diamantes extraídos y trabajaría solo con plata reciclada; Tiffany & Co. certifica la trazabilidad de sus diamantes nuevos desde 2019. La casa de los Eilish no inventa la categoría, pero sí la normaliza en el tramo de precio donde se decide el mercado: entrada de 180 euros, salida de 2.200. Democratización del discurso, no del lujo.

Hay una lectura menos amable. La colección coincide con el regreso de los dos al estudio y con una temporada navideña que se decidirá en noviembre. Un lanzamiento de joyas es, también, una operación de marca perfectamente cronometrada: objeto de deseo a precio alcanzable, relato medioambiental impecable, y dos caras que no necesitan publicidad pagada. La joyería responsable ya es una línea de negocio, no una nota al pie de la memoria anual.

Queda el interrogante de hasta dónde llega el experimento. Eilish no cierra puertas: ‘Definitivamente estamos trabajando en más cosas con John Hardy, potencialmente’. Tampoco planifica. ‘No soy muy de planear: me gusta avanzar por la vida lista para lo que demonios esté a punto de pasar’. Traducido al calendario comercial: si la primera entrega funciona en Navidad, habrá segunda. Y si el álbum llega con gira en 2027, las piezas ya tendrán escenario.

El Veredicto VIP

  • 📸 Imagen pública: El dúo convierte su credibilidad medioambiental en producto tangible y se aleja del gesto testimonial.
  • 💎 El detalle de lujo: Plata de ley recuperada y diamantes de laboratorio en piezas de 195 a 2.400 dólares, entre 180 y 2.200 euros.
  • 🗣️ El entorno cuenta: Krakoff subraya la valentía del giro estilístico; en la casa se da por hecha una segunda entrega.