Niña Pastori ha pasado página del gas pimienta en Alicante con una sentencia: quien te quiere no hace esas cosas.
Qué pasó el 11 de octubre en El Muelle Live
El concierto llevaba media hora en marcha cuando, desde las primeras filas, una asistente abrió un espray de gas pimienta entre el público. La sustancia se dispersó, alcanzó a varias personas de las inmediaciones y el espectáculo se detuvo en seco. Era el domingo 11 de octubre, en El Muelle Live, en el puerto de Alicante.
La mujer no era una fan con exceso de entusiasmo. Arrastraba una orden de alejamiento de la cantante por acoso y fue desalojada del recinto entre los equipos de seguridad y las fuerzas policiales que intervinieron para controlar la situación. Lo que se anunció como una pausa de quince minutos se quedó en casi una hora, hasta que todo volvió a la normalidad y el público pudo regresar a sus localidades.
Al subir de nuevo al escenario, la cantaora gaditana se disculpó: ‘Siento mucho lo que ha pasado’. Y añadió: ‘Vamos a pasarlo bien y a ver si se nos olvida este mal rato’. Antes, a micrófono abierto, había soltado la frase que resume la noche: ‘Hay gente que no está bien de su cabecita y pasan estas cosas’. La actuación terminó, sí, pero el ambiente de una velada en la que presentaba su proyecto Color Fania ya no era el previsto.
De ‘no está bien de su cabecita’ a ‘alguien que te quiere’
La segunda parte del relato llegó en los Premios Radiolé 2026, donde Niña Pastori recogió el Premio de Honor por sus tres décadas de carrera. Allí, ante las cámaras de Europa Press, volvió a ser preguntada por el incidente y dejó una respuesta que ha corrido más que el propio altercado: ‘Alguien que te quiere no hace esas cosas’.
Traducción: no la considera una admiradora, ni de lejos. Porque el cariño y un espray a media canción no caben en la misma frase, y la artista ha querido separar por completo a la mujer de aquella noche de las familias que le llenan los recintos cada temporada.
Hay una distancia enorme entre quien guarda una entrada en el cajón y quien guarda una orden de alejamiento en el juzgado.
De hecho, buena parte de sus declaraciones en Radiolé fueron para el público que sí se merece el apellido. ‘Nosotros somos unos afortunados porque nuestro público es maravilloso’, explicó. A sus conciertos llegan familias enteras, abuelos, niños y muchas niñas chiquititas que la siguen de verdad. Un público cariñoso, fiel y entregado que no se merece un titular de sucesos. Y después, la guinda: ‘Que en 30 años pase una cosa, pues tampoco hay que darle más importancia de la que tiene’.
Treinta años, un Premio de Honor y una orden de alejamiento
Aquí conviene pararse, porque el titular se ha quedado con la anécdota y ha dejado pasar lo importante. Lo verdaderamente incómodo no es el espray: es que una persona con una orden de alejamiento vigente por acoso acabara en las primeras filas de un concierto. Cualquier recinto filtra entradas, revisa mochilas y controla accesos, así que la pregunta sobre cómo se cruza esa línea se la tienen que hacer otros, no la artista. Lo decía ella misma con retranca: en tres décadas de carrera, una sola noche torcida.
El episodio, eso sí, llega en un momento dulce para la de San Fernando, en plena presentación de su proyecto Color Fania y con un Premio de Honor recién aterrizado en la estantería. Sirva de contexto quién es esta mujer: treinta años de flamenco con acento propio, de los que se pueden repasar en la entrada de Niña Pastori en Wikipedia para quien ande flojo de memoria.
Y hay un detalle que casi nadie ha subrayado. En el mismo discurso, la cantaora animó a los jóvenes a meterse en la música ‘poniendo siempre su corazón y su alma’. Ese es el mensaje que se queda, no el del espray. Porque el relato que trasciende no es el de la señora del bote, sino el de una artista que, después de tres décadas, sigue defendiendo que su público es lo mejor que tiene.
Queda por ver si el asunto se cierra aquí o si la próxima gira obliga a reforzar la seguridad en los accesos. De momento, Niña Pastori ha hecho lo más difícil: quitarle hierro a lo que merecía plomo y devolverle el protagonismo a quien sí lo merece.
El Termómetro de Cotilleo
- 🌡️ Nivel de drama: 5/10. El espray asusta, pero la respuesta elegante de la artista le baja las revoluciones al asunto.
- 🏆 Quién gana, quién pierde: Gana Niña Pastori con una frase redonda; pierde la acosadora, que ya no tiene ni hueco en el relato.
- 🔮 ¿Habrá réplica o exclusiva pronto?: El próximo concierto tendrá más cámaras en el acceso que en el escenario. Ahí se verá si algo cambió.







