Maribel Verdú tiene tres pisos y lleva treinta años trabajando. Lo segundo explica lo primero, aunque no todo el mundo quiera verlo.
Tres pisos, treinta años y una pregunta incómoda
La actriz ha vuelto a responder a las suspicacias sobre su patrimonio inmobiliario con una frase que ya soltó en 2013 y que sigue teniendo recorrido: ‘Tengo tres pisos, sí, pero es que llevo trabajando 30 años. Y no tengo nada más’. Lo contó entonces a Diario Sur y ahora vuelve a circular, recogido por Diez Minutos, porque el debate sobre famosos, vivienda y dinero no ha hecho más que crecer.
A sus 56 años, Verdú es de esas actrices que no necesitan presentación: decenas de películas, series, cortos y obras de teatro, un Goya por ‘Siete mesas de billar francés’ y una carrera que arrancó a los 13 como modelo, con debut como actriz dos años después. Cuatro décadas largas de oficio sin parar, que es exactamente lo que hay detrás de cada una de esas tres puertas.
El argumento económico lo tiene claro: ‘No he robado a nadie y todo lo he declarado a Hacienda’. Añade, además, que los actores tampoco pueden esconder gran cosa, porque llega una productora, paga y el ingreso queda registrado. Nada de sociedades pantalla ni de estructuras opacas: nómina, recibo y a otra cosa.
Y luego está el matiz que casi nadie lee. Se define como privilegiada sin ningún problema, pero no le tiembla la voz al recordar que sus dos hermanas han estado o están en paro. ‘¿Qué tiene que ver que seas un privilegiado para sentir empatía?’, se preguntó. Ahí está la frase que explica su carrera entera.
Tres pisos no convierten a nadie en especulador: la diferencia entre rentista y currante se llama nómina, y la suya lleva cuatro décadas firmada.
El anuncio de hipotecas y el Goya que le costó más de un reproche
No es un discurso de ahora. En los premios Goya que concede la Academia de Cine, Verdú dedicó su premio a quienes habían perdido sus casas por culpa de ‘un sistema quebrado, injusto y obsoleto’. Corría la resaca del estallido de 2008 y aquello le granjeó titulares, aplausos, y alguna que otra pregunta incómoda: ¿cómo se compagina ese discurso con tener varios inmuebles?
Ella misma lo aclaró después: parece que sentó muy mal que hubiera hecho un anuncio de hipotecas, ‘como si fueran el eje del mal’. ‘El mal no está en las hipotecas, sino en lo que algunos han hecho con ellas’, explicó. Y sobre las empresas que comparte con su marido, Pedro Larrañaga, fue igual de clara: ‘Claro que las tenemos, ganadas a fuerza de trabajo. Y pagando un 52% a Hacienda siempre’.
Por qué este asunto vuelve cada dos telediarios
La cifra que dejó caer en ‘La Resistencia’ en 2018 —entre ahorros, propiedades y valor de sus empresas— fue de un patrimonio de entre 7 y 8 millones de euros. Puesta en contexto, no es ninguna excentricidad para alguien con su currículum: hablamos de una intérprete con presencia continua en cine, teatro y televisión desde los ochenta, no de una fortuna heredada ni de un pelotazo inmobiliario.
La ley reserva el término ‘gran tenedor’ para quien acumula más de diez viviendas. Con tres, Verdú no llega ni a la mitad del camino. Tres pisos no son un imperio inmobiliario, por mucho que el debate de la vivienda sea urgente y real. Meter en el mismo saco a una actriz que lleva toda la vida cotizando y a un fondo buitre es un atajo argumental que no se sostiene por ningún lado.
Lo interesante es lo que no dice: no hay datos públicos actualizados sobre cuántas propiedades tiene hoy, y no parece que vaya a darlos. Su ficha en Wikipedia tampoco aclara nada al respecto, por si alguien tenía la esperanza. Mientras medio país discute cómo pagar el alquiler, ella seguirá contestando lo mismo cada trece años, y con razón. Habrá que ver si la próxima vez la pregunta es la misma.
El Termómetro de Cotilleo
- 🌡️ Nivel de drama: 5/10. Ni crisis ni portada: Verdú contesta con la verdad y la verdad aburre a quien buscaba sangre.
- 🏆 Quién gana, quién pierde: Gana ella, que firma otra clase magistral de dignidad; pierde el titular fácil de ‘actriz con tres pisos’.
- 🔮 ¿Habrá réplica o exclusiva pronto?: Ninguna. Esta mujer no da exclusivas sobre su dinero ni aunque le paguen doble.







