Alba Díaz se sincera en su entrevista: del acoso escolar al odio en redes y su madre, Vicky Martín Berrocal

Repasa en LOC el acoso que sufrió de niña, su método para reírse de los haters y la colección de tallas 34 a 48 que ha firmado junto a su madre. La entrevista llega justo cuando su campaña 'Aquí cabemos todas' arrasa en redes.

Alba Díaz se sincera en su entrevista: en el colegio nadie quería ser su amiga y ahora le escriben para pedírselo.

De ‘nadie quería ser mi amiga’ a ‘¿puedo ser tu amiga?’

La hija de Vicky Martín Berrocal y del torero Manuel Díaz, El Cordobés, atiende a LOC en plena celebración. Este octubre ha presentado Aquí cabemos todas, su primera colección como diseñadora para Victoria, la marca de su madre, y la campaña ha convertido su perfil en un escaparate reivindicativo. Tiene más de medio millón de seguidores en Instagram, sí, pero el dato que a ella le importa es otro.

Lo cuenta sin dramatizar: ‘cuando iba al colegio era todo lo contrario, nadie quería ser mi amiga’. Aquel patio se ha dado la vuelta. Hoy recibe mensajes de seguidoras que le preguntan si pueden formar parte de su día a día. Le parece tan bonito que todavía no se lo cree, porque no hace tanto que nadie quería sentarse a su lado.

El truco de Alba Díaz para que el hate le resbale

La sevillana no predica y se esconde: se ríe del insulto, a veces bailando encima de él. Su método cabe en una frase que repite en la entrevista: ‘he aprendido a no tomarme nada como algo personal, porque entiendo que cada uno da lo que es’. Traducido: el que insulta retrata lo que lleva dentro, no a quien lo recibe.

Y va un paso más allá. Quien lanza el dardo está librando una guerra que no es tuya, viene a decir. ‘Es un drama que tienes que solucionar contigo mismo y me estás usando a mí de espejo’, resume. Después llega la segunda parte: ‘he trabajado muchísimo en mí misma como para permitir que un comentario me condicione el día’. A ver quién le discute eso.

La infancia fue un patio vacío y el presente, una bandeja de entrada llena de gente pidiendo sitio. El giro tiene su gracia.

El escaparate que ha puesto a medio Instagram a mirarse

Aquí cabemos todas es una colección de invitada con tallas de la 34 a la 48, y una campaña en la que aparecen Carmen Lomana, Isabelle Junot, Jedet,, la hija de Rossy de Palma y la modelo Alicia Gutiérrez. El mensaje: contra la discriminación, el edadismo y los prejuicios sobre el físico.

Lo que más está circulando son los vídeos del escaparate con maniquíes de cuerpos reales y las reacciones de quien pasa por delante. Hay una escena que se ha viralizado: una niña señalando y diciéndole a su madre ‘mamá, mira, ¡somos nosotras!’. ‘Que la gente se pueda sentir identificada es algo muy especial’, cuenta. Y añade que, por desgracia, no es tan normal que en una tienda puedas encontrar todo tipo de tallas.

Detrás del proyecto está su madre, Vicky Martín Berrocal, que le ha dado libertad absoluta para desarrollar su propia visión dentro de una marca que es suya. ¿Es su mejor amiga? Silencio de dos segundos, carcajada y un ‘sí’ con coletilla sobre salud íntima que confirma la confianza total que se tienen. Ahí queda eso.

La etiqueta de ‘nepo baby’ y por qué esta vez funciona

Alba Díaz lleva años intentando quitarse el sanbenito de nepo baby, y lo hace con un método que no todas sus compañeras de generación han sabido copiar: en lugar de renegar del apellido, lo pone al servicio de un discurso. La marca es de su madre, el relato es suyo. Ahí está la diferencia con el circuito clásico del heredero mediático, ese que pasa por plató, photocall y revista sin decir gran cosa.

Tampoco conviene ponerse trascendental: el body positive se ha convertido en un filón comercial y no todo lo que se vende bajo esa etiqueta aguanta el escrutinio. Pero ofrecer de la 34 a la 48 en una colección de invitada es acción, no postureo. Esa es la prueba que siempre se le pide a este tipo de discursos, y aquí se ha cumplido. Las Berrocal, su reality familiar, le ha dado además algo que ninguna campaña compra: naturalidad.

La próxima prueba de fuego será ver si la colección se repone, si el escaparate viaja a más ciudades y si la marca se atreve a moverse fuera de su terreno. Tiene 26 años, 27 el próximo 12 de diciembre, y ya ha conseguido lo más difícil: que su apellido sea el punto de partida y no el argumento.

El Termómetro de Cotilleo

  • 🌡️ Nivel de drama: 4/10. Aquí no hay traición ni sobre rojo: el salseo lo pone la prensa y ella responde con una sonrisa.
  • 🏆 Quién gana, quién pierde: Gana Alba, que rentabiliza el apellido; pierde el hater de turno, que acaba bailando en un vídeo ajeno.
  • 🔮 ¿Habrá réplica o exclusiva pronto?: La colección seguirá dando titulares; la próxima portada llegará cuando se agoten las tallas grandes.