Tamara Gorro se desmayó en pleno directo de ‘Y ahora Sonsoles’. Ocurrió el pasado jueves 8 de octubre y tuvo que ser atendida por una ambulancia en la propia sede de Antena 3. La noticia la adelantó la revista Diez Minutos.
Lo que pasó el jueves 8 de octubre en el plató de Antena 3
La colaboradora sufrió vómitos y se desvaneció en dos ocasiones distintas. Una de ellas, la más delicada, mientras el programa estaba emitiendo en directo. Las cámaras no llegaron a captarlo y en pantalla no se vio nada fuera de lo normal.
La ambulancia se desplazó hasta las instalaciones de la cadena y la atendió allí mismo. No fue suficiente. Después, Tamara Gorro acudió por su cuenta al hospital y permaneció más de tres horas bajo control médico.
Más allá de lo publicado por Diez Minutos, no ha trascendido ningún parte médico oficial. En un formato de tertulia larga, salir del plató antes de tiempo se nota, aunque el espectador no sepa el motivo exacto.
Una dolencia que viene de lejos
El desmayo no cae de la nada. Tamara Gorro, colaboradora habitual del programa, llevaba varios meses alejada de ‘Y ahora Sonsoles’ por un problema de salud y regresó el pasado 21 de septiembre. Ese día contó que estaba mejor, pero se negó a poner nombre a su diagnóstico.
Su argumento fue claro: ‘No quiero dar el diagnóstico porque tengo dos personas que proteger’, dijo en alusión a sus hijos. Contaba que venía desde marzo con pruebas y que en julio había decidido parar. La salud la obligó a bajar el ritmo sin dar apenas explicaciones.
En televisión, un desmayo en directo parece un susto puntual; para quien lo vive, es la prueba de que el cuerpo lleva meses pidiendo una pausa.
Según lo publicado, parece que se trató de una pequeña complicación puntual de su dolencia. Unos días después del susto, la colaboradora celebró el cumpleaños de su hija y lo compartió en sus redes sociales, señal de que todo volvió a su cauce.
Por qué este susto importa más que otros
Los sustos de salud en plató son casi una categoría propia dentro del cotilleo televisivo. Colaboradores que salen a mitad de conexión, partes médicos escuetos y regresos paulatinos. El patrón se repite, pero el de Tamara Gorro tiene un matiz distinto.
Lo que lo distingue es el contexto. Llevaba desde marzo con pruebas médicas y en julio ya había parado una vez. Volver el 21 de septiembre fue una apuesta y el cuerpo ha respondido antes de lo previsto. Su decisión de blindar el diagnóstico es respetable y, a la vez, la que más titulares genera: cuando no hay nombre para la dolencia, la rumorología ocupa ese hueco.
El segundo factor es el formato. ‘Y ahora Sonsoles’, en Antena 3, es una mesa larga de tertulia y opinión, donde la exigencia física parece mínima comparada con un reality. Y precisamente por eso llama más la atención. Aquí no hay pruebas de esfuerzo: hay sillas, durante el programa se van sumando los aplausos y el directo se alarga. Si el cuerpo protesta en ese escenario, la señal es difícil de ignorar.
Convendría, ahora, que la cadena y su entorno bajen el ritmo mediático. Habrá que ver cómo se gestiona su regreso y si, esta vez, el programa le concede el espacio que en septiembre no se tomó. Los próximos días dirán si vuelve al plató o si el cuerpo pide otra pausa.
El Termómetro de Cotilleo
- 🌡️ Nivel de drama: 7/10. Un desmayo en directo no es un rumor: es un susto real con ambulancia incluida.
- 🏆 Quién gana, quién pierde: Gana Diez Minutos con la exclusiva; pierde, otra vez, la salud de la colaboradora, que quería mantener su diagnóstico en privado.
- 🔮 ¿Habrá réplica o exclusiva pronto?: Casi seguro: si vuelve al plató, el programa lo convertirá en su primera gran entrevista de la temporada.







