Pedro Pascal y Chanel: la racha de looks que consolida el idilio más elegante de Hollywood

El actor ha convertido el tweed, los mocasines de cocodrilo y los botones naranjas en una firma personal sobre la alfombra roja. Su estilista, Jamie Mizrahi, ha tejido una fidelidad a la maison que muy pocos hombres de Hollywood sostienen.

Pedro Pascal ha vuelto a vestir Chanel: ya nadie duda de que es el mejor embajador masculino de la maison.

El abrigo de tweed con botones naranjas que Pascal estrenó en el desfile de Chanel

El lunes por la noche, Matthieu Blazy presentó en París su última propuesta para la casa francesa, uno de los desfiles más esperados de la Semana de la Moda. Entre bastidores, el diseñador explicó a Harper’s Bazaar que la idea nació de algo cotidiano: recoger a su sobrino del colegio y comprobar cuántas referencias inspiran hoy a los más jóvenes. De ahí salió una colección que mezclaba décadas enteras, con un bolso que perteneció a Coco Chanel desfilando junto a vestidos de transparencias, corsés, polisones, y lentejuelas de discoteca. El cierre lo puso ‘Gimme More’, el tema de Britney Spears de 2007.

La primera fila estuvo a la altura: Nicole Kidman, Dua Lipa, Ayo Edebiri y Kristen Wiig, todas impecablemente vestidas. Pero en una jornada dedicada al prêt-à-porter femenino el aplomo lo firmó un hombre. Pascal llevó un abrigo largo de tweed dorado, ceñido con cinturón sobre un jersey negro de cuello alto, pantalón de vestir y oxfords de charol. El conjunto era sobrio, de una elegancia sin esfuerzo, hasta que aparecían los botones naranjas en el frente del abrigo: el guiño juguetón de Blazy en medio de tanta corrección.

De la ‘Wall Street’ de los ochenta al festival de Nueva York: la racha que firma Jamie Mizrahi

El conjunto del desfile parisino llegó apenas unos días después de su aparición en la 64ª edición del Festival de Cine de Nueva York, también de Chanel. Para presentar ‘Behemoth!’, su nueva película, Pascal eligió un diseño a medida de la maison: camisa azul de rayas con cuello y puños blancos, corbata de seda y chaleco crema a juego. Wall Street en los ochenta, pasado por el atelier de la rue Cambon. Remataban la silueta un pantalón caqui y unos mocasines de piel de cocodrilo blancos y negros, con el doble C incrustado en la punta. Y en la espalda, el giro final: el chaleco se transformaba en un tejido granate de estructura enrejada con hebilla dorada.

La fidelidad no es nueva. En julio, Pascal ocupó la primera fila del desfile de alta costura de Chanel con un conjunto blanco de aire veraniego y un jersey de rayas colocado sobre los hombros. En mayo, en un evento de fans de ‘Star Wars: The Mandalorian and Grogu’ celebrado en Reino Unido, se sumó a la fiebre de las capas con un look color block firmado también por la casa. Detrás de esa progresión está Jamie Mizrahi, su estilista, que ha ido subiendo la apuesta pieza a pieza.

Conviene detenerse en el detalle. El abrigo del desfile pertenece a la colección que la casa acaba de presentar, mientras que el conjunto del festival neoyorquino fue confeccionado a medida para el actor, con el doble C de los mocasines funcionando como firma discreta. Hasta la fecha no se ha anunciado ningún acuerdo de embajador, y esa ausencia de etiqueta formal es precisamente lo que da naturalidad a la racha de Pedro Pascal con Chanel.

Ninguna campaña pagada consigue lo que logra un hombre que elige la misma casa cuando nadie se lo exige.

Por qué Chanel necesita a Pascal tanto como Pascal necesita a Chanel

La relación entre las casas de alta costura femenina y los rostros masculinos tiene precedentes sólidos. Brad Pitt se convirtió en 2012 en el primer hombre en protagonizar una campaña de un perfume de Chanel, el N°5; Pharrell Williams puso su cara al bolso Gabrielle en 2017. La diferencia es que una campaña es un contrato y una racha es una costumbre, y lo de Pascal responde a lo segundo: aparece donde quiere aparecer y elige la pieza que le conviene.

Ahí está la lectura de fondo. Blazy lleva el tweed, el chaleco y el mocasín de cocodrilo al armario masculino sin disfrazarlo de sastrería neutra, y lo hace con un actor que no responde al perfil de it boy de temporada: responde al de una estrella con oficio. El resultado es una maison Chanel que se cuela en las conversaciones de moda masculina sin necesidad de firmar una línea de hombre, algo que otros grupos han intentado con departamentos enteros y resultados irregulares. La temporada de premios arranca en enero y el calendario de alta costura volverá a París esas mismas semanas: dos citas en las que la racha puede estirarse o romperse. Si Pascal vuelve a aparecer con el doble C en los pies, la pregunta dejará de ser si es embajador y pasará a ser por qué la casa tarda tanto en decirlo.

El Veredicto VIP

  • 📸 Imagen pública: Pascal consolida un perfil de elegancia relajada que ninguna otra estrella masculina de su generación sostiene con esta constancia.
  • 💎 El detalle de lujo: El conjunto del festival neoyorquino es un diseño a medida de Chanel, con mocasines de cocodrilo y el doble C en la punta.
  • 🗣️ El entorno cuenta: Su estilista, Jamie Mizrahi, ha convertido la fidelidad a la maison en una estrategia silenciosa y sostenida.