Cosas nuestras se estrenó este sábado en La 1 con micrófonos abiertos a destiempo, vídeos ausentes y cero tertulia en plató.
Dos temas, cero tertulia: así fue el estreno de ‘Cosas nuestras’
El nuevo magacín de las tardes del fin de semana, presentado por Aitor Albizua y Aida Bao, ocupó la franja de 19:15 a 20:35 con una primera entrega mucho más informativa que de entretenimiento.
Dos asuntos se comieron casi todo el tiempo: la alerta meteorológica que afectaba a media España y las manifestaciones por la crisis de vivienda que se celebraban a esa misma hora en varias ciudades. Hubo también un hueco para las estafas que recorren internet y para el concurso mundial de castells de Tarragona, aunque el foco se quedó en el cielo y en el alquiler.
Albizua y Bao se repartieron la presentación con estilos reconocibles. Ella, más solemne, fiel a su paso por La hora de La 1 y Malas lenguas. Él, dicharachero como acostumbra. El formato renuncia a la tertulia y no hubo debate en plató.
La intención declarada es mantenerse lejos de la crispación y ‘luchar contra la polarización a través de aquello que nos une’. De hecho, el problema de la vivienda se abordó sin una sola referencia al conflicto político que lo envuelve. Ahí está la apuesta y ahí está el riesgo.
Renunciar a la tertulia es valiente, pero deja al programa sin red cuando el tema no aguanta ochenta minutos de directo.
Micrófonos abiertos, vídeos ausentes: el precio del directo
La principal virtud del programa, esa apuesta clarísima por las conexiones en vivo, fue también su talón de Aquiles. Micrófonos abiertos antes de tiempo y vídeos que no aparecían cuando tocaba, micrófonos cerrados cuando ya había que hablar, ruidos en plató. Quince minutos después del arranque ya había tropiezo, y aún quedaban unos cuantos.
Los presentadores lo llevaron con una calma que, sospecho, era más profesional que real. ‘Estamos de estreno y el equipo se está engrasando. No pasa absolutamente nada’, dijo Albizua tras uno de esos errores. La procesión, como suele decirse, iba por dentro.
Y el marcador, sin embargo, sonríe. Cosas nuestras fue líder de su franja con un 10,4% de cuota y 760.000 espectadores, por delante de Antena 3 (8,4%), Telecinco (8,3%), laSexta (7%) y Cuatro (6,7%).
Lo que este estreno dice del nuevo RTVE
Vamos por partes con el contexto. El programa lo produce Catorce Comunicación, la compañía que desarrolló Aquí la Tierra, el magacín de Jacob Petrus que hasta hace unos meses compartía con la cadena y que ahora está solo en manos de RTVE. No es un detalle menor: la pública recicla equipos y formatos con un doble objetivo, cubrir las tardes del fin de semana en la parrilla de La 1 y hacerlo con sello propio.
El precedente invita a un optimismo moderado. Casi ningún estreno en directo sale fino en su primera entrega —los fallos técnicos del sábado son de manual, no de catástrofe— y lo que decide la vida de de un formato así no es la primera tarde, sino la cuarta.
La renuncia a la tertulia, en cambio, sí es una decisión de fondo: si funciona, RTVE habrá encontrado un tono propio en la franja; si no, tendrá que explicar por qué el público prefiere el grito. Los estrenos de la casa viven después en la plataforma de contenido a la carta de RTVE, donde el formato acumulará o perderá argumentos. Habrá que mirar los datos del próximo sábado y comprobar si el programa aguanta sin recurrir al conflicto que dice querer evitar.
El Termómetro de Cotilleo
- 🌡️ Nivel de drama: 5/10. Ni un grito en plató ni una crisis abierta: los fallos de estreno los tiene cualquier maquinaria que arranca.
- 🏆 Quién gana, quién pierde: Gana RTVE, que se queda la franja y el liderazgo; pierde quien esperaba tertulia y se encontró un informativo de tarde.
- 🔮 ¿Habrá réplica o exclusiva pronto?: El próximo sábado se verá si el tono aguanta o si la cadena recurre justo a la polémica que dice evitar.







