Lo que ‘Sucesión’, el libro de Pilar Eyre, cuenta del pulso entre Juan Carlos y Letizia

Eyre reconstruye seis meses de vaivenes en el despacho de Felipe VI y sostiene que el Emérito fue quien más difícil se lo puso a Letizia. El libro dibuja dos bandos y una familia reducida a cuatro nombres.

‘Sucesión’, el nuevo libro de Pilar Eyre, retrata el pulso entre Juan Carlos y Letizia dentro de la Familia Real. La periodista regresa a la actualidad con más de 400 páginas sobre la trastienda de la Corona.

Sostiene la autora, según recoge El Mundo, que la persona que más difícil se lo puso a Doña Letizia fue el Rey Emérito. No hablamos de un roce de protocolo. Hablamos de años de zancadillas dentro de palacio y de un pulso que, según su relato, marcó para siempre la convivencia de la familia.

El libro dedica un capítulo entero a la abdicación del Emérito. Eyre reconstruye aquellos meses con Don Juan Carlos entrando y saliendo del despacho de su hijo, cambiando de idea cada pocos días. ‘Y al cabo de una semana estaba yendo y diciendo: pues oye, mira, he pensado dejarlo. Creo que en estos momentos Letizia y Juan Carlos nunca podrán entenderse’, señala la autora.

Seis meses de gritos en el despacho del Rey

La escena que describe Eyre es casi cinematográfica. Un día el Emérito anunciaba que no pensaba moverse, que se iría ‘con los pies por delante’, y al siguiente aparecía con la rendición en la boca. Un vaivén que, según la periodista, acabó dibujando dos bandos dentro de la casa.

‘Las cuñadas se han puesto de lado de su padre, y la Familia Real ha quedado reducida a Felipe, Letizia y sus dos hijas’, asegura Eyre. Es decir: el relato de una casa que se fue vaciando por dentro mientras el protocolo seguía funcionando como un reloj.

Lo que cuenta Eyre no es un culebrón de palacio: es el retrato de una familia que dejó de serlo a base de gestos y silencios.

Hay más, y no es menor. La autora sostiene que Letizia aprendió a sobrevivir a las zancadillas de sus cuñadas, de su suegra, y de su suegro, y que esa supervivencia explica su transformación pública. Quien quiera leerlo como una simple crítica se equivoca de género: aquí lo que hay es una tesis sobre cómo se habita un cargo que no se pidió.

Por qué Letizia se transformó para poder quedarse

Sobre el matrimonio, Eyre no se anda con rodeos. ‘Felipe es una buena persona, la quiere mucho, la ha querido muchísimo, estaba enamoradísimo de ella’, escribe, recordando los tabúes que el entonces Príncipe rompió para casarse con una periodista divorciada. La imagen del heredero saltándose los moldes frente a una institución de piedra sigue siendo el mejor activo narrativo del libro.

La autora defiende además que los Reyes funcionan como un buen equipo y que su objetivo compartido es dejar la institución lo bastante sólida como para que reine Leonor. Sobre la crianza de las hijas recoge una preocupación confesada: que no se educaran como Felipe, sino como niñas cualesquiera. Con escolta, eso sí, porque la normalidad también tiene medidas de seguridad.

El libro retrata igualmente a la Reina Sofía, que ponía los obstáculos que podía a Corinna, y al matrimonio Urdangarin. De hecho, Eyre asegura que fue Letizia quien avisó a Cristina de que se iban a publicar unas fotos de Iñaki con otra mujer, Ainhoa Armentia. Un detalle que, contado así, vuelve a colocar a la Reina en el centro de todas las tormentas familiares.

De ‘The Crown’ español a la familia reducida

Pilar Eyre no es una recién llegada a este terreno. Ya firmó La soledad de la Reina, un retrato de Sofía que incomodó en su momento, y con ‘Sucesión’, editado por La Esfera de los Libros, repite la fórmula: personajes reconocibles, conversaciones reconstruidas y una tesis que atraviesa todo el volumen. Que la publicación aterrice ahora, con la agenda institucional del otoño a punto de llenarse, tampoco parece una casualidad.

La diferencia con otros libros del ramo está en el enfoque: aquí no se busca una bomba, se busca un diagnóstico. Eyre sostiene que el gran error de la familia fue escudarse en la parafernalia, porque eso aleja de la gente, y reivindica que la gran baza de Letizia fue, en su momento, que cualquiera pudiera identificarse con ella. Una periodista que sabía lo que costaba un billete de metro. Hoy, dice, queda su trabajo, que califica de encomiable.

La Casa Real no ha comentado el contenido del libro, como es habitual. Y aunque las recreaciones de diálogos inviten a leer con la ceja levantada, el retrato de fondo se sostiene: dos bandos, un padre que no quería soltar el mando y una Reina que aprendió a hacerse fuerte por pura supervivencia.

El Termómetro de Cotilleo

  • 🌡️ Nivel de drama: 6/10. No hay bomba nueva, pero el retrato familiar escuece lo justo para durar toda la semana.
  • 🏆 Quién gana, quién pierde: Gana Eyre con su tesis sobre la supervivencia de Letizia; pierde la comunicación de palacio, que vuelve a quedarse en silencio.
  • 🔮 ¿Habrá réplica o exclusiva pronto?: Portada de revista en menos de quince días, casi seguro. Y algún desmentido elegante, si el libro se vende bien.