Los Reyes viajarán a Ceuta y Melilla los días 13 y 14 de octubre, justo después de la Fiesta Nacional. Es la primera vez que Felipe VI y Letizia pisan las dos ciudades autónomas como monarcas y el desplazamiento no se repetía desde 2007.
La confirmación llegó esta semana desde fuentes de la Casa del Rey y del Gobierno, y despeja una de las incógnitas que llevaban semanas rondando la agenda de La Zarzuela. El calendario queda así: los actos del 12 de octubre primero y, al día siguiente, viaje al Estrecho. La agenda oficial que publica Casa Real se conocerá en los próximos días, pero el gesto ya está hecho.
La fecha que ya está en la agenda de La Zarzuela
Hasta ahora, Ceuta y Melilla eran dos de los territorios pendientes en la agenda del monarca desde su proclamación en 2014. Doce años después de aquel 19 de junio, el desplazamiento se cierra y lo hace con las dos ciudades en el mismo viaje, en dos jornadas consecutivas.
No es casualidad que la visita se coloque justo después de la Fiesta Nacional. El mensaje es claro: primero el protocolo central, después el apoyo a dos territorios que este verano han estado en el ojo del huracán. El viaje ya estaba en preparación antes de la crisis migratoria de finales de julio, según aclaró Casa Real cuando los rumores empezaron a circular.
El guiño no es nuevo. El pasado 2 de septiembre, Día de Ceuta, los Reyes publicaron un mensaje en su cuenta de Instagram acompañado de la bandera de la ciudad junto a la de España y la de Europa. ‘La Corona y todos, con nuestra ciudad. Unidad, convivencia y futuro’, decía el texto. Una forma elegante de decir mucho sin decir nada concreto. Ahora, al fin, tiene fecha.
Doce años esperando y el viaje se anuncia en la semana más cargada del calendario institucional. El protocolo, esta vez, juega a favor del gesto.
El detalle diplomático que Rabat mira con lupa
Aquí viene lo delicado. Marruecos reclama históricamente la soberanía de Ceuta y Melilla, y cualquier presencia de la Jefatura del Estado en esos territorios se lee en Rabat con lupa. La última visita real a las ciudades autónomas fue la de Juan Carlos I y Sofía en 2007, y aquel desplazamiento provocó malestar en el país vecino: Marruecos llamó a consultas a su embajador en España, Omar Azziman, y suspendió la convocatoria de reuniones bilaterales de alto nivel.
El Rey es consciente del peso diplomático. El pasado 29 de septiembre, en el brindis previo a la cena de gala ofrecida en honor al presidente francés Emmanuel Macron, Felipe VI calificó de ‘inaceptable’ lo ocurrido en la ciudad autónoma, subrayando que se había ‘violado’ una frontera que es española pero también europea. ‘No podemos afrontar solos una responsabilidad que es de todos’, dijo entonces.
Y este mismo miércoles, a su llegada al XII Foro Parlamentario Iberoamericano en el Congreso de los Diputados, el monarca respondió a los periodistas. Le preguntaron si le hacía ilusión el viaje y fue escueto: ‘Sí, mucho’. Dos palabras. Ni una más.
Por qué este viaje se parece al de Paiporta
Si algo ha definido el reinado de Felipe VI es la presencia sobre el terreno cuando el terreno duele. Paiporta tras la DANA, los afectados por los incendios de este verano en Ávila y ahora las dos ciudades autónomas. La secuencia dibuja una estrategia reconocible: la Corona como institución que acompaña, no que preside desde la distancia.
La diferencia, esta vez, es el contexto. Ceuta afrontó a finales de julio la entrada de unas 70.000 personas procedentes de Marruecos, y el Rey, como jefe de las Fuerzas Armadas, siguió de cerca el dispositivo desplegado sobre el terreno. También mantuvo reuniones para conocer de primera mano la situación, como la que le llevó a verse con el presidente ceutí, Juan Jesús Vivas, en el Palacio de Marivent.
Queda por ver cómo lo cuenta Rabat y si el gesto genera la misma tormenta diplomática que en 2007 o si, diecinueve años después, las formas son otras. Lo que está claro es que el viaje ya no es una hipótesis: es una fecha en el calendario, y la prensa rosa ya tiene tema para el fin de semana.
El Termómetro de Cotilleo
- 🌡️ Nivel de drama: 7/10. La Casa se cuida, pero el vecino del sur ya está afilando el comunicado.
- 🏆 Quién gana, quién pierde: Gana la imagen institucional de la Corona; pierde quien esperaba una visita silenciosa y sin ruido diplomático.
- 🔮 ¿Habrá réplica o exclusiva pronto?: Antes del 13 de octubre, portada en Lecturas o en ¡Hola!. Y Rabat, casi seguro, se pronunciará.







