Zoë Kravitz corona la semana de París con un Saint Laurent de encaje negro

El cárdigan de encaje floral y la falda lápiz, con dobladillos festoneados, se llevaron sobre lencería nude y con salones de charol. A su lado, Hailey Bieber firmó el contrapunto minimalista en la primera fila.

Zoë Kravitz convirtió anoche el encaje negro en el look más comentado del front row de Saint Laurent en París.

La actriz y cineasta se sentó entre los invitados VIP del desfile de Primavera/Verano 2027 de la maison, celebrado la noche del 29 de septiembre. Entre un mar de propuestas en negro absoluto, la suya sobresalió por una razón poco frecuente: romanticismo puro, sin ironía y sin estridencia.

El encaje floral de Saint Laurent que ha reescrito el naked dressing

El naked dressing lleva varias temporadas dominando las alfombras más estelares del planeta. Lo hemos visto todo: el vestido de malla transparente con el que Sydney Sweeney rompió internet, el encaje dorado de Tate McRae en la Met Gala, y el maxi blanco de Dakota Johnson sobre lencería negra. Zoë Kravitz ha convertido el encaje en argumento editorial y, de paso, en la versión más chic del recurso.

El conjunto, firmado por la maison Saint Laurent, consistía en un cárdigan corto de encaje floral y una falda lápiz a juego, ambos con dobladillos festoneados y un tejido mayoritariamente transparente. Debajo, lencería en tono nude que buscaba precisamente desaparecer. El cárdigan se anudaba con una única cinta de seda negra y sus extremos abiertos dejaban el ombligo al aire: el gesto exacto que separa la provocación del estilo.

Fiel a su devoción por el tacón afilado, la embajadora de la casa parisina calzó unos salones slingback de charol con punta pronunciada. Las joyas hicieron el resto: diamantes en varias piezas, entre ellos el anillo de compromiso que le regaló Harry Styles, y unos pendientes largos de esmeralda y diamante que aportaron el único punto de color.

El maquillaje mantuvo la luminosidad natural que la actriz defiende desde hace años, y las trenzas se recogieron en una coleta alta deliberadamente despeinada. Nada de artificio: el look se sostiene sobre el corte, no sobre el efecto.

La transparencia ya no escandaliza a nadie; lo que distingue a un gran look es la sastrería que la sostiene.

Hailey Bieber, el contrapunto minimalista en la primera fila

A su lado se sentó Hailey Bieber, con un conjunto monocromo de inspiración afilada y depurada. Hailey Bieber eligió el minimalismo negro más rotundo y el contraste entre ambas funcionó como un pequeño tratado de estilo: dos maneras opuestas de resolver el mismo color y, aun así, dos maneras válidas.

Conviene recordar que la primera fila de Saint Laurent se ha convertido en uno de los termómetros más fiables de lo que está por venir. No es un detalle menor: la marca de Anthony Vaccarello viste a buena parte de las invitadas de premios y galas, y lo que ocurre en su front row suele anticipar lo que llegará después a las alfombras.

Por qué este look importa más de lo que parece

Saint Laurent mantiene una relación antigua con el tejido transparente. La casa ya jugó con la gasa en los años sesenta, cuando Yves Saint Laurent convirtió el see-through en un gesto de libertad en lugar de un truco comercial. Más de cinco décadas después, Vaccarello ha recuperado esa herencia en clave contemporánea, y Kravitz ha cerrado el círculo: la transparencia llevada al terreno de la sastrería.

Volvamos a los ejemplos citados, porque el matiz importa. El vestido de malla de Sydney Sweeney funcionó por impacto y viralidad; el encaje dorado de Tate McRae, por su teatralidad de gala. En ambos casos, la prenda iba por delante de quien la llevaba. Aquí sucede lo contrario: el encaje floral está al servicio de una figura que lleva años depurando su relación con la moda, primero como embajadora y ahora como una de las presencias más fiables del calendario internacional.

Hay además un componente de oportunidad que conviene subrayar. Elegir el desfile de Saint Laurent para estrenar un conjunto así no es casual: la marca define el vestuario de su propia primera fila y Kravitz lo sabe. En un ecosistema donde cada asistencia se negocia con meses de antelación, el gesto adquiere categoría de declaración.

La colección Primavera/Verano 2027 llegará a las boutiques en la primavera del año próximo, y entonces se verá hasta qué punto el encaje transparente se traduce en prenda de calle. Antes, en mayo, la próxima edición de la Met Gala volverá a poner a prueba la fórmula. Kravitz ya ha demostrado que domina el registro: la duda no es si repetirá, sino cuánto tardará.

El Veredicto VIP

  • 📸 Imagen pública: El look consolida a Kravitz como la embajadora más coherente de Saint Laurent y afianza su perfil de referente estilístico.
  • 💎 El detalle de lujo: Salones slingback de charol, pendientes de esmeralda y diamante y el anillo de compromiso de Harry Styles en un mismo conjunto.
  • 🗣️ El entorno cuenta: La casa parisina reserva a sus embajadores los asientos más visibles, y el suyo junto a Hailey Bieber no fue una coincidencia.