Arkano y Chiqui, bronca monumental en la Palapa de Supervivientes All Stars 3: ‘Es la que peor me cae’

La relación que arrancó con un 'me parece muy guapo y muy hombre' termina con un 'es la que peor me cae' dicho delante del grupo. Marta Peñate, recién llegada, de testigo y sin dar crédito.

Arkano y Chiqui han pasado de posible pareja a enemigos declarados en la Palapa de Supervivientes All Stars 3.

Empezaron la edición como el primer romance posible del formato y lo cierto es que había materia. Ella lo decía sin filtro, que le parecía ‘muy guapo y muy hombre’. Él frenaba con estilo: le caía bien, le resultaba cercano, pero no quería nada más. Ese freno, semanas de convivencia mediante, ha terminado devorando hasta la amistad.

La encargada de abrir el melón ha sido Marta Peñate, que ha aterrizado en el grupo removiendo todo lo que se movía. Preguntó a ambos qué tal andaba su relación y la respuesta le explotó en las manos.

Chiqui fue la primera en disparar: ‘Lo veo falso porque estaba mucho con nosotras y ahora solo con Torres’. Traducido al cristiano, siente que el rapero ha cambiado de trinchera sin avisar.

Arkano no se quedó corto. ‘La persona que peor me cae es Chiqui porque me tiene saturado. Me saturan sus gritos y que todos los temas lo llevan a ella’. Sin anestesia y con el grupo delante.

Lo que arrancó como un freno amable en la playa acaba con dos compañeros mirándose como si no se conocieran de nada.

El diagnóstico que nadie esperaba: ‘egocéntrica’

El rapero dio un paso más y la calificó de ‘egocéntrica’, un adjetivo que, según lo visto en el programa, compartían varios compañeros de la casa. La reacción de Chiqui fue de las que se recuerdan: dolor visible, voz temblorosa, y una frase que dejaba la puerta abierta de par en par. Fuera se lo llevará como amistad, dijo, ‘pero aquí ya nada’.

Marta Peñate no daba crédito a lo que estaba escuchando y lo resumió en cinco palabras: ‘Yo me estoy perdiendo algo’. Arkano lo tenía claro: no hubo un conflicto concreto, sino un desgaste cocido a fuego lento. ‘Se ha dado como de manera natural. A ella le satura mi invisibilidad y eso le ha hecho coger espacio de mí’.

La Palapita y el golpe que nadie vio venir

Fue en la Palapita donde Chiqui terminó de romperse. Allí aclaró que lo que le dolía no era el adjetivo, sino otra cosa: ‘A mí me sienta fatal no que me llames egocéntrica sino que me digas que no me vas a llevar como amiga’. Y remató: ‘No creo que le haya hecho ningún mal a nadie para que me hablen así’.

Arkano, descolocado, respondió con una pregunta que sonaba a sentencia: ‘¿Tú crees que como estamos ahora crees que tengo ganas de estar contigo de amigos?’. Después se explicó: ‘Igual que ellos recargan las pilas estando entre ellos, yo recargo las pilas estando solo y por eso me dicen que soy invisible’.

Lo que este choque dice del nuevo equilibrio del grupo

La bronca de Arkano y Chiqui llega en pleno reajuste de alianzas, y eso no es casualidad. En un All Stars, donde todos conocen las reglas y ya han jugado antes, los roces personales pesan el doble: no hay novedad de formato que absorba el ruido, así que cualquier tirantez se convierte en el eje del día. Arkano, una de las caras más reconocibles del freestyle en español, según recoge su perfil en Wikipedia, no está cómodo con el ruido ajeno. Y Chiqui tampoco con la invisibilidad.

Los precedentes juegan en contra de un arreglo rápido. En Supervivientes, las relaciones que nacen en las primeras semanas suelen terminar en la arena: primero se idealiza, después se convive, y cuando aprietan el hambre y el cansancio, el otro se convierte en el enemigo más cómodo. Aquí no hay tercero en discordia ni traición de manual. Hay algo más difícil de recomponer: dos personas que se caen mal y lo dicen a la cara. Eso, en televisión, es oro. En convivencia, es dinamita.

Falta por ver cómo gestiona la cadena Telecinco un frente abierto en plena recta del concurso. Lo que sí está claro es que la versión amable de esta relación ya no existe y que el público tiene tema para días. Si la próxima gala vuelve a sentarles frente a frente, el clip está garantizado.

El clip ya está hecho. El resto, cuestión de tiempo.

El Termómetro de Cotilleo

  • 🌡️ Nivel de drama: 7/10. Bronca de convivencia sin artefactos de plató, pero con frases que escuecen y grupo mirando de reojo.
  • 🏆 Quién gana, quién pierde: Gana Marta Peñate, que ha encontrado la grieta del grupo nada más llegar; pierde la versión amable de Arkano y Chiqui.
  • 🔮 ¿Habrá réplica o exclusiva pronto?: Sí. Una de las dos partes se sentará a matizar en la Palapita en menos de 48 horas. Ley de vida del formato.