Inma del Moral ha vuelto a la televisión para confesar por qué su vida ahora pasa por una farmacia.
Lo que contó en La Mesa, con Cristina Pardo de testigo
La reaparición llegó en la entrega de La Mesa del 3 de septiembre, el programa de Antena 3 que conduce Cristina Pardo. La periodista reunió a un puñado de rostros que saben de fama repentina: Pepe Navarro, Máxim Huerta, Rocío Domingo o Ivana Rodríguez, la hermana de Georgina. Inma del Moral entró en la conversación como quien vuelve a casa sin perder las llaves.
La exreportera de El Informal reconoció que aterrizó en televisión «de casualidad», por una oferta que le llegó cuando trabajaba como modelo en Italia. El formato de Javier Capitán y Florentino Fernández la convirtió en estrella en 1998. Y ella primero lo sufrió y luego lo disfrutó: «Al principio no me gustó mucho, pero luego me lo pasé muy bien».
No fue un camino recto. Dejó El Informal al año siguiente —la sustituyó Patricia Conde—, presentó el late night El rayo en 2001, probó la radio en Los 40 con ¡Anda Ya! y volvió a La 1 con La guerra de los mandos. Mientras tanto, encadenó papeles en series como 7 Vidas, Hospital Central o Cuéntame cómo pasó. Una carrera de fondo disfrazada de zapping.
Y aquí viene lo bueno. Su explicación sobre el bajón de ritmo no admite medias tintas. «Yo no he dejado nada. He ido haciendo cosas, menos, bajé muchísimo el nivel de trabajo, pero he ido haciendo cosas. Poquitas, porque he seleccionado un montón», contó. Seleccionar proyectos fue su forma de mantenerse cuerda.
Hay una diferencia entre desaparecer y elegir: Inma del Moral ha contado lo segundo sin dramas.
De estrella a la farmacia: el giro de Inma del Moral
Hoy trabaja en una farmacia y dice estar muy satisfecha con su vida. De la fama reconoce que fue «apabullante», pero destaca que su alrededor se mantuvo sólido: «Mi entorno familiar y personal no varió nunca». Una frase que, viniendo de la tele de los 2000, suena casi a anomalía.
Poco se sabe de su vida privada, y ella nunca se empeñó en llenarla de titulares. A principios de los 2000 fue pareja del presentador Pedro Ruiz; en 2003 se casó con el cámara argentino Juan Herrera, con quien tuvo a su hijo Tomás. Nada de morbo.
La fama que no le cambió y el arte de decir que no
Las estrellas surgidas de El Informal tomaron caminos muy distintos. Florentino Fernández siguió en la primera línea, Patricia Conde encadenó formatos, Javier Capitán continuó en radio. Inma del Moral eligió la retirada selectiva, esa fórmula incómoda de contar para la tele porque no da titulares fáciles. Visto desde 2026, no suena a retirada. La Mesa ha sabido aprovechar el contraste: ayer reivindicó a una profesional que se permitió decir que no.
No sé si habrá más televisión para Inma del Moral. Tampoco parece que lo necesite. Su gran titular no es el regreso, sino la tranquilidad con la que lo ha contado. Más contexto en su entrada de Wikipedia.
El Termómetro de Cotilleo
- 🌡️ Nivel de drama: 3/10. Suficiente para una tarde nostálgica, no para un culebrón.
- 🏆 Quién gana, quién pierde: Gana Inma del Moral, que reaparece con relato sereno; pierde quien esperaba el clásico ‘hundida en desgracia’.
- 🔮 ¿Habrá réplica o exclusiva pronto?: Antena 3 ya tiene contenido; si la audiencia responde, la veremos como colaboradora antes de Navidad.







