Leonor ya no es la niña que seguía los pasos de papá. El próximo 7 de septiembre la princesa de Asturias estrena el grado de Ciencias Políticas en la Universidad Carlos III, y firma con 21 años una decisión que París ha leído como un giro de tuerca al guion de Felipe VI.
Lo que para Zarzuela es normalidad, para la prensa gala es gesto calculado. Paris Match resume el sentir con una sentencia que ya corre de redacción en redacción: ‘Supone un primer paso para alejarse del camino de su padre, el rey Felipe VI‘. La sorpresa, si es que lo fue, viene de abril: Leonor ya sorprendió al escoger Ciencias Políticas cuando medio mundo daba por hecho el Derecho, como papá y como abuelo.
El gesto que París ha leído antes que nadie
A su padre y a su abuelo los unió el Derecho. Felipe VI se licenció en la Autónoma de Madrid; Juan Carlos I recibió formación a la carta en Economía, Derecho Político y Hacienda Pública, sin título como tal. Leonor, en cambio, ha elegido una universidad pública, joven y muy puesta en política: Getafe.
La elección de la Carlos III tampoco es capricho. La Carlos III es referencia en Política, Relaciones Internacionales y Finanzas, y presume de ingenierías punteras como la aeronáutica. Leonor no busca pasillo de poder; busca pupitre actual. Y si miramos un momento a Lisboa, la infanta Sofía ya cursa Ciencias Políticas y Relaciones Internacionales en la capital portuguesa. El árbol genealógico repite apuesta.
Ni Autónoma ni Derecho: la apuesta por el pupitre moderno
El plan de estudios, por cierto, también sabe a Derecho aunque sin serlo del todo. Ya en el primer curso Leonor se verá con asignaturas como Fundamentos de Ciencia Política, Teoría del Derecho, Historia política y social o Política Mundial. En los siguientes años el menú engorda con Estadística aplicada, Derecho Constitucional, Análisis Electoral o una materia que huele a herencia y a boletín oficial: Presupuesto y gasto público.
La herencia no se demuestra siguiendo los libros de papá, sino eligiendo un pupitre con más futuro que galones.
El grado se completa con 21 asignaturas optativas y ocho elecciones por delante. Política y Género, Psicología Política o Gestión pública directiva figuran en un catálogo con más guiños modernos que un máster en comunicación. Leonor tendrá que escoger, que de eso se trata fichar por la madurez académica.
Ni capricho ni rabieta: el precedente que desmonta el drama
Escribir que esto es una ruptura traumática sería pasarse dos pueblos. El patrón de la dinastía era claro: los herederos varones pasaban por la Academia General Militar y por Derecho, con la Autónoma como campus de referencia. Ahora Leonor introduce una variable que, a la fuerza, se distancia de aquel molde: una licenciatura de análisis político en una universidad pública que no bebe de la élite monárquica. Su hermana Sofía ya abrió esa puerta en Lisboa. Que la heredera la cruce en Getafe manda un mensaje más de adaptación que de rebeldía. París, con su debilidad por las tramas de reinas modernas, exagera el simbolismo, pero no inventa el dato: Leonor no hará Derecho. Y eso, en una Casa acostumbrada a los expedientes idénticos, es noticia.
El primer termómetro serio llegará en apenas unos días, cuando la veamos llegar al campus de Getafe. Si va como una alumna más, con su mochila y sus apuntes, el giro se confirmará. Si el protocolo se empeña en marcar diferencias, habrá que preguntarse quién tiene más miedo a la modernidad: si la Carlos III o Zarzuela.
El Termómetro de Cotilleo
- 🌡️ Nivel de drama: 4/10. Cambio de cromo académico, no cisma palaciego, pero París ya ha montado el tablero.
- 🏆 Quién gana, quién pierde: Gana la prensa francesa, que coloca el titular; pierde el relato de continuidad dinástica de siempre.
- 🔮 ¿Habrá réplica o exclusiva pronto?: En una semana, portada en Diez Minutos o ¡Hola! con Leonor llegando al campus. Zarzuela callará.







