Marta López Álamo y Kiko Matamoros llevan siete años de relación y tres de matrimonio, una historia de amor que desde el principio ha estado marcada por la diferencia de edad entre ambos. La modelo, de 29 años, y el colaborador televisivo, de 69, están separados por cuatro décadas, una circunstancia que ha provocado numerosos comentarios desde que hicieron pública su relación.
1Una relación muy complicada
A pesar de las críticas y de las opiniones externas, la pareja ha conseguido consolidar su relación y construir un proyecto de vida en común. Ahora, Marta ha decidido hablar abiertamente sobre su historia de amor en una entrevista concedida a ‘Divinity’, donde también ha recordado uno de los momentos que más expectación generó en los comienzos de su noviazgo: la reacción de sus padres cuando descubrieron que estaba saliendo con Kiko Matamoros.
Especialmente significativa fue la respuesta de su padre. Marta ha explicado que, cuando decidió contarle que había comenzado una relación con el conocido colaborador, él necesitó un tiempo para asimilar la noticia. La situación no era sencilla, no solo por la diferencia de edad, sino también por la exposición pública que acompañaba a Matamoros y que inevitablemente podía afectar a la vida de su hija.
«Mi padre, cuando se lo conté, estuvo asimilándolo«, ha reconocido la modelo al recordar aquel momento. Una reacción que, según ha explicado, no estuvo marcada por un rechazo frontal, sino por la necesidad de comprender una relación que suponía un importante cambio en la vida de Marta.
La situación dio un giro cuando su padre tuvo la oportunidad de conocer personalmente a Kiko. El primer contacto permitió que muchas de aquellas dudas iniciales quedaran atrás y que el colaborador comenzara a integrarse poco a poco en la familia de su entonces novia.
«Luego conoció a Kiko y se llevan muy bien«, ha explicado Marta. La modelo ha dejado claro que sus padres no suelen prejuzgar sus decisiones sentimentales y que, con el paso del tiempo, la relación entre ellos y Matamoros se ha convertido en cercana y cordial.
De hecho, la integración de Kiko en la familia ha llegado hasta tal punto que, según Marta, sus familiares preguntan habitualmente por él cuando no puede acudir a alguna reunión. Un detalle especialmente significativo es el vínculo que ha establecido con su abuela, que lo considera «un nieto más».
Para Marta, esa aceptación familiar ha sido fundamental. Lo que en un primer momento podía parecer una relación difícil de comprender para quienes la rodeaban terminó convirtiéndose en una historia plenamente integrada en su entorno más cercano. Y el propio Kiko, según ha contado la modelo, se siente muy querido por su familia.
La diferencia de edad, sin embargo, continúa siendo uno de los aspectos más comentados de su relación. Marta ha reconocido que ha recibido numerosas críticas desde que comenzó su historia con Matamoros, aunque considera que las opiniones externas no reflejan necesariamente lo que ocurre dentro de una pareja.
La modelo también ha explicado que ya había mantenido anteriormente relaciones con hombres mayores que ella, aunque nunca había existido una diferencia de edad tan amplia como la que mantiene con su actual marido. Para ella, los años no son el factor determinante a la hora de decidir si una relación puede funcionar.
En este sentido, Marta considera que existen otros aspectos mucho más importantes: la compatibilidad, los planes de futuro, el respeto, la lealtad y la amistad. Son precisamente esos elementos los que, según ha defendido, han permitido que su relación con Kiko haya superado el paso del tiempo y las críticas.
Pero hay una cuestión relacionada con la edad de Matamoros que Marta reconoce que sí le preocupa. La modelo ha hablado en términos especialmente sinceros sobre el futuro y sobre una realidad que sabe que forma parte de su relación. «El amor de mi vida no va a estar toda la vida en la mía«, llegó a reconocer al reflexionar sobre los 40 años que los separan.
Una frase que resume uno de sus mayores temores y que demuestra que la diferencia de edad no es un asunto que ignore, pese a que no considera que deba impedirle disfrutar de su relación. Precisamente por esa razón, la pareja también ha hablado en diferentes ocasiones sobre sus planes de futuro.
Entre ellos aparece la posibilidad de formar una familia. Marta no descarta convertirse en madre junto a Kiko Matamoros, una decisión que durante mucho tiempo no había contemplado de la misma manera. Según ha contado, la relación con el colaborador ha cambiado su perspectiva sobre la maternidad.
Matamoros, además, le habría transmitido desde hace tiempo su deseo de tener un hijo con ella. Según Marta, Kiko quiere que tenga «algo suyo» cuando él ya no esté, una reflexión que evidencia la importancia que ambos conceden a la posibilidad de ampliar la familia.







