Maxx Morando ha revelado cómo pidió matrimonio a Miley Cyrus en un jardín secreto de Kioto, con el corazón a cien y esperando hasta el último momento del último día para mantener la sorpresa.
La estrategia del batería para despistar a la artista de 33 años
La entrevista en Wonderland Magazine, publicada ayer 28 de julio, ha sacado a la luz los detalles íntimos de una pedida que el músico cocinó a fuego lento. La pareja, que llevaba cuatro años junta, viajó por primera vez a Japón, un destino que ambos soñaban desde hacía tiempo. Morando, de 27 años, confiesa que las conversaciones previas al viaje ya apuntaban a que él podría dar el paso, pero él se propuso mantenerlo en secreto.
Lo consiguió pese a las crecientes sospechas de la cantante. Esperó hasta el último momento del último día para despistarla, según relata: «Fui muy sigiloso. Pasamos un par de días en Tokio y luego nos fuimos a Kioto. Creo que ella intuía que algo se acercaba».
El ‘sí’ que pilló por sorpresa a una Miley que controla todo
El escenario fue el jardín japonés del hotel en el que se alojaban, un rincón sin salida rodeado de vegetación exuberante. «Ella estaba grabando vídeos y de espaldas. Fue cuando me arrodillé y le toqué el hombro», recuerda el batería de Liily. No hubo flores, pero el entorno hizo el resto: «una preciosa situación de bosque japonés», explica.
El músico admite que los nervios casi le traicionan: «Estaba sudando, sentí el corazón a mil por hora. De niño ves las películas en las que el chico se arrodilla y haces lo que se supone, pero cuando te toca te das cuenta de que literalmente tienes que ponerte de rodillas».
La artista, que ya había lucido el anillo en diciembre en el estreno de ‘Avatar: El sentido del agua’, confesó entonces en Good Morning America: «No soy fácil de sorprender. Me encanta controlar cada situación. Y me había rendido por completo».
Miley Cyrus, de 33 años, anunció su compromiso en la alfombra roja de diciembre y ahora, con la entrevista de Wonderland, se completa la postal de una pedida que rompe el guion habitual de Hollywood. La pareja prepara una boda que ya se perfila como uno de los eventos del año y que será, sin duda, una celebración a medida de dos artistas que se han ganado la intimidad a pulso.
Por qué la pedida de Miley Cyrus y Maxx Morando rompe el guion de Hollywood
No es habitual que una estrella del calibre de Miley Cyrus entregue los detalles de su pedida con tanta naturalidad y sin un equipo de comunicación detrás. En un Hollywood donde los compromisos se gestionan a golpe de exclusiva en People o Vogue, que sea su prometido quien cuente la anécdota en una revista como Wonderland —boutique pero con influencia en el circuito indie— dice mucho de cómo la pareja quiere manejar los tiempos.
El precedente inmediato lo encontramos en la discreta boda de Jennifer Lawrence con Cooke Maroney en 2019, o en el enlace de Scarlett Johansson y Colin Jost en 2020: ceremonias blindadas pero narradas después con guiños íntimos. Cyrus y Morando parecen optar por el mismo manual: gestos pequeños, detalles sustanciosos y una coreografía sentimental que se comparte cuando ya ha cuajado. Ahora solo queda esperar el enlace, que podría celebrarse este mismo año antes de que acabe 2026.
El Veredicto VIP
- 📸 Imagen pública: Miley afianza su etapa de estabilidad emocional y profesional, alejada del drama y con un estilo de comunicación muy personal.
- 💎 El detalle de lujo: El jardín secreto de Kioto, sin más decorado que la naturaleza, es un guiño millonario a la intimidad que ambos cuidan con celo.
- 🗣️ El entorno cuenta: Cercanos a la cantante apuntan que la boda será una celebración íntima, lejos de los focos, que refuerce el pacto de discreción de la pareja.







