A ver, que los rumores de amor entre famosos son el pan nuestro de cada verano. Pero cuando Ana Mena se planta ante las cámaras con un chándal negro y una frase lapidaria, el culebrón se convierte en meme instantáneo. La cantante malagueña llegaba este fin de semana al aeropuerto de Madrid después de su concierto en el festival Bigsound Torrevieja y, sin quererlo, se encontró con un enjambre de periodistas ávidos de carnaza. ¿El motivo? Su supuesto affaire con el futbolista Ferran Torres. Spoiler: ella lo ha negado todo con una naturalidad que ya quisieran muchos guionistas.
La chispa de la fiesta y el efecto Gerard Romero
Todo empezó cuando el periodista Gerard Romero, experto en fichajes y cotilleos de cantera, dejó caer en redes que Ana y Ferran habían tenido una actitud ‘de lo más cercana’ durante la multitudinaria fiesta posterior a los fastos del Mundial. Sin fotos ni vídeos que respaldasen la historia, el cotarro se montó igual que una carpeta de Supervivientes.
El timing, hay que reconocerlo, era perfecto para un culebrón: él acababa de romper con la influencer Martina Alguero (Martina Hunter) y ella llevaba apenas unos días separada de Óscar Casas después de casi dos años de relación. Dos solteros de oro en pleno subidón post-Mundial; la prensa se frotaba las manos.
Pero la realidad, como casi siempre, era mucho más prosaica. Ana Mena atendió a los reporteros con el cansancio del viaje y con cero ganas de alimentar la hoguera. Lo que no sabía era que iba a soltar la frase de la semana.
Barajas, un chándal y una frase para la historia
Con la gorra calada y un chándal negro —cómoda y discreta—, la artista se paró lo justo para desmentir el supuesto idilio. “Tonterías, chicos”, respondió cuando le mencionaron las noticias de los últimos días. Y entonces llegó el torpedo: “No le conozco de casi nada”. Corto, directo, sin dejar margen a la interpretación. Un zasca en toda regla contra el rumor que ya es tendencia.
Lo de la camiseta con el dorsal 7 que lució en el palco de la celebración también tenía explicación. Muchos vieron un guiño a Ferrán —ese es su número en el campo—, pero Ana lo aclaró sin solemnidad: “La que me pusieron”. O sea, el merchandising de la selección no eligió dueño. Casualidades, las justas.
El dorsal 7 no era un guiño. Era la camiseta que le dieron y punto. La historia real a veces es menos apasionante de lo que nos venden.
Visiblemente molesta con lo absurdo de la situación, la cantante insistió: “Había muchísima gente y hablé con muchísima gente en en la fiesta”, subrayó. “Es muy fuerte; es absurdo”, zanjó mientras dejaba claro que su cabeza está en otra parte: en la gira, en la música y no en los culebrones de verano.
El patrón de los rumores exprés: cuando dos solteros coinciden en el mismo fotogénico verano
Que salte la chispa cuando dos famosos recién separados comparten celebración es casi una ley de la prensa rosa. Lo hemos visto con otros deportistas y otras artistas cada vez que acaba un Mundial o una Eurocopa. Pero aquí la diferencia la ha marcado la propia Ana Mena con una reacción que no se anduvo con medias tintas. No hubo silencios estratégicos ni juegos de ambigüedad: cortó el cotilleo de raíz.
La cantante, que viene de un año de éxitos y una ruptura con Óscar Casas gestionada con elegancia, ha preferido blindar su paz antes que alimentar un falso romance. Una decisión que, en los tiempos del clickbait, se agradece. A Ferran Torres se le presupone el mismo aburrimiento ante el runrún: su entorno tampoco ha dado alas al tema. Mientras tanto, las redes ya han hecho lo suyo y el vídeo del desmentido acumula reproducciones.
En una industria donde un unfollow se convierte en noticia y cualquier cruce de miradas da para tres portadas, la respuesta de Ana Mena es un soplo de aire fresco. La próxima vez que alguien se ponga una camiseta con un número, que nadie busque dueño. Porque, como ha quedado claro, el salseo también se puede desactivar con un chándal y una frase bien servida.
El Termómetro de Cotilleo
- 🌡️ Nivel de drama: 3/10. Hubo chispa, pero la apagó ella misma con un extintor.
- 🏆 Quién gana, quién pierde: Gana Ana Mena por contundencia y pierde la rumorología, que se queda sin portada.
- 🔮 ¿Habrá réplica o exclusiva pronto?: Próxima parada: el lanzamiento de su single. Los platós de Telecinco esperarán sentados, pero por trabajo, no por el corazón.







