Meghan Markle recibe la videollamada sorpresa de Harry en MasterChef Australia y él revela su plato favorito

La duquesa de Sussex, que insistió en ser llamada simplemente Meghan, recibió la inesperada llamada de su marido mientras probaba los platos de los concursantes. La pareja, que anunció su embarazo de Archie en Australia hace ocho años, compartió anécdotas sobre sus cenas familiar

Meghan Markle ha compartido una de sus cenas familiares más íntimas en la televisión australiana. La duquesa de Sussex, que apareció como jueza invitada en MasterChef Australia el pasado domingo, vivió un momento de pura espontaneidad cuando el príncipe Harry irrumpió en el plató a través de una videollamada sorpresa, arrancándole un ‘Hi, my love!’ que desarmó al estudio.

La escena, grabada en Sídney, pilló a Meghan mientras cataba las elaboraciones de los finalistas. De repente, un asistente del programa se acercó con un teléfono móvil y le anunció que tenía una llamada. ‘¡Mi marido está aquí!’, exclamó ella, antes de girar la cámara para presentarle a los jueces Poh Ling Yeow, Jean-Christophe Novelli y Sofia Levin. Harry, con la ironía que le caracteriza, preguntó si había interrumpido algo importante y elogió las arañas de luces del decorado: ‘Se ven muy bonitas… maravillosas’.

El duque de Sussex no solo se interesó por los platos, sino que soportó las bromas de su mujer sobre una salsa picante que, según Meghan, ‘podría ser demasiado para ti’. Entre risas, Harry se despidió con un cálido ‘Nos vemos luego’ y el plató estalló en aplausos, sellando uno de los momentos más naturales que se recuerdan de la pareja.

El menú de casa: de las coles de Bruselas al curry que conquistó al príncipe

Minutos antes, la exactriz había desvelado los gustos culinarios de la familia en su mansión de Montecito. Interrogada por Novelli sobre qué cocina para Harry y sus hijos Archie, de siete años, y Lilibet, de cinco, Meghan confesó que es una decisión complicada por la variedad de paladares. ‘Mi marido, al ser británico, adora la carne, las patatas y las salsas cremosas’, contó. Pero la revelación más jugosa fue su pasión compartida por el curry: ‘Él soporta un curry realmente bueno’.

La duquesa, fiel a su ADN californiano, prefirió los pescados a la parrilla y los cítricos, aunque subrayó que ambos coinciden en el amor por el picante. También presumió de que sus hijos comen coles de Bruselas sin rechistar —’somos muy afortunados’, dijo— y de la costumbre de recoger fruta en el jardín para el postre. ‘Si pueden cogerla, pueden comérsela’, añadió, mientras la jueza Poh coreaba un ‘impresionante’ audible en el estudio.

La escena, deliberadamente espontánea, ofreció un raro vistazo a la vida doméstica de los Sussex, lejos de los focos de Buckingham.

Más Meghan que nunca: el adiós definitivo al ‘Duchess’ y el abrazo a la vida californiana

No es casual que la protagonista rechazara el tratamiento de ‘Duquesa’ desde el saludo. ‘Llámame Meghan, por favor’, corrigió a Poh, marcando una distancia simbólica con los protocolos palaciegos. Ocho años después de anunciar su primer embarazo durante una gira oficial por Australia, la exactriz regresaba al país como estrella televisiva, rodeada de cazuelas y sin tiaras.

El movimiento encaja en una estrategia de marca muy medida: la empresaria de lifestyle que cultiva su huerto, cocina con especias y atiende videollamadas de su marido mientras trabaja. Nada que ver con la royal que en 2018 no podía elegir el color de sus medias sin que la prensa lo diseccionara. Fuentes del entorno de Montecito aseguran que la pareja busca proyectar normalidad y unión familiar tras años de tensiones con la Corona, y este episodio en prime time australiano les sirve de ventana perfecta.

La visita a MasterChef Australia, grabada en un hotel de Sídney, cierra un círculo sentimental para los Sussex. Aquella gira de 2018 fue también el prólogo de su distanciamiento institucional. Hoy, lejos de los comunicados oficiales, la pareja escribe su propio guion entre recetas y anécdotas que recuerdan más a una serie de Netflix que al Court Circular de palacio. Y el jurado del programa, rendido a los pies de Meghan, ya pide otra ronda.

El Veredicto VIP

  • 📸 Imagen pública: Meghan refuerza su perfil de anfitriona cercana y madre moderna, suavizando el relato de distanciamiento real con una puesta en escena cálida y deliberadamente doméstica.
  • 💎 El detalle de lujo: La mansión de Montecito, con jardín propio y huerto, se convierte en el telón de fondo aspiracional que la duquesa vende en cada aparición: un lujo informal valorado en más de 14 millones de euros.
  • 🗣️ El entorno cuenta: Cercanos a la pareja insisten en que la videollamada no fue pactada con el programa, pero reconocen que Harry quería apoyar a su esposa en un momento profesional clave.