La preocupación por el estado de salud de Kiko Rivera vuelve a estar en el centro de la actualidad. El DJ e hijo de Isabel Pantoja ha comunicado que ha sufrido un segundo ictus, un episodio que él mismo ha definido como «un poco más fuerte» que el que padeció en 2022 y que, según ha explicado, le ha dejado «pequeñas secuelas». Sus palabras, difundidas a través de dos comunicados emitidos desde el hospital de Sevilla en el que permanece ingresado, han provocado una inmediata reacción entre sus seguidores y su entorno.
1Kiko Rivera se enfrenta a un nuevo ictus
La noticia ha generado una gran expectación, especialmente por el recuerdo del complicado episodio de salud que atravesó hace cuatro años. En aquella ocasión, Irene Rosales fue uno de sus principales apoyos, acompañándole durante su recuperación en una etapa especialmente delicada para la familia. Sin embargo, la situación personal de ambos ha cambiado por completo desde entonces.
Tras su separación en agosto de 2025, después de once años de matrimonio, la influencer ha optado por mantener una posición completamente diferente. Lejos de pronunciarse sobre el estado de salud de su expareja o de alimentar cualquier tipo de especulación, ha dejado claro que no desea verse involucrada públicamente en todo lo relacionado con este nuevo episodio médico.
Durante una intervención telefónica en el programa ‘De lunes a Viernes’, Irene Rosales explicó que está recibiendo numerosas llamadas desde que trascendió la noticia. No obstante, quiso zanjar cualquier posibilidad de hacer declaraciones más allá de un breve mensaje.
«Estoy recibiendo muchas llamadas, imagino que, obviamente, por la noticia. Pero es que no voy a comentar nada», afirmó en un primer momento, dejando claro que su intención es guardar silencio sobre la situación que atraviesa Kiko Rivera.
Pese a la insistencia de los colaboradores del espacio televisivo, Irene Rosales mantuvo su postura en todo momento. La creadora de contenido explicó que considera que ya no forma parte de esa parcela de la vida del artista y que, por ese motivo, prefiere no realizar valoraciones públicas sobre su estado de salud.
«Discúlpame porque es que creo que no es un tema en el que yo ya tenga que estar involucrada. Y no quiero decir mucho más allá de lo que te estoy diciendo», señaló durante la conversación, unas palabras que han llamado especialmente la atención por la firmeza con la que quiso marcar los límites de su implicación.
La exmujer de Kiko Rivera fue incluso más allá al explicar cuál es su deseo respecto a la repercusión mediática de esta situación. «Quiero desvincularme por completo de la noticia», aseguró, dejando claro que no pretende convertirse en protagonista indirecta de un asunto que considera pertenece exclusivamente al ámbito de su expareja.







