Rihanna ha sido fotografiada esta semana en Beverly Hills mientras realizaba unas compras en la exclusiva firma Maison Goyard, pero no fue el lujo de la tienda lo que acaparó todas las miradas. Su look, un mono sin tirantes de Adidas en tono vino con rayas deportivas rosa pastel, ha rescatado de un plumazo la estética Y2K que marcó el cambio de milenio.
La cantante y empresaria, madre de tres hijos, demuestra una vez más que el lujo no está reñido con la comodidad ni con la nostalgia. No es un simple chándal: es un manifiesto de estilo.
El jumpsuit de Adidas que viaja en el tiempo
La pieza, un mono strapless con escote palabra de honor, incorpora un cinturón de cordón que ciñe la cintura dando paso a unas piernas rectas. El color base vino tinto funciona como lienzo sobre el que se deslizan las rayas laterales rosa empolvado, un homenaje directo a los tracksuits que dominaban los armarios en los años 2000, desde las Spice Girls hasta las estrellas del hip-hop.
Sobre cualquier otra celebrity, el look podría haberse sentido desfasado; sobre Rihanna, es pura vanguardia. Es la misma mujer que ha convertido en icono los vestidos con aires de albornoz o los accesorios verde neón, y el efecto es imbatible.
Los accesorios de culto: de las Moon Shoe al collar dorado
Para completar el estilismo, la fundadora de Fenty Beauty optó por unas zapatillas Moon Shoe en rosa bebé, fruto de la colaboración entre Jacquemus y Nike. Un modelo de edición limitadísima que ya se cotiza en las plataformas de reventa.
Las gafas de sol Louis Vuitton LV Star, con lentes degradadas en granate, y una superposición de cadenas doradas —incluido un choker y un colgante con medallón— pusieron el broche de lujo.
No es nostalgia vacía: es la confirmación de que el sportswear de lujo ha llegado para quedarse.
Por qué el sportswear de lujo es la nueva obsesión de las A-Listers
La aparición de Rihanna no es un hecho aislado. El sportswear de lujo lleva varias temporadas colándose en los armarios de las A-Listers, y firmas como Balenciaga, Gucci o la propia Adidas han sabido capitalizar la nostalgia Y2K con propuestas que mezclan lo utilitario con lo aspiracional. Lo que vimos en Beverly Hills es un ejemplo perfecto: una pieza de gran consumo —el jumpsuit de Adidas— elevada a objeto de deseo gracias al contexto. Rihanna, que ha construido un imperio de moda y belleza con Fenty, sabe que la clave no está en el precio, sino en la actitud. No es la primera vez que la vemos con colaboraciones de culto: las Moon Shoe de Jacquemus x Nike ya habían aparecido en sus redes, y cada elección suya dispara las búsquedas online. Según datos de plataformas de reventa, el interés por modelos híbridos entre zapatilla y sneaker de lujo aumentó más de un 30% en 2025, y las ediciones limitadas se agotan en minutos. La lectura es clara: el lujo ya no es solo sinónimo de etiqueta, sino de exclusividad y confort. Y pocas lo entienden mejor que Rihanna.
El Veredicto VIP
- 📸 Imagen pública: Rihanna refuerza su estatus de icono de estilo, capaz de convertir una pieza deportiva en objeto de deseo.
- 💎 El detalle de lujo: Las zapatillas Moon Shoe de Jacquemus x Nike, en una edición limitada, se revenden ya por encima de los 600 euros.
- 🗣️ El entorno cuenta: Fuentes cercanas a la artista aseguran que cada salida de compras se convierte en un estilismo meditado que luego arrasa en redes.







