Brooklyn Beckham ha vuelto a encender la mecha del conflicto familiar con un acuerdo publicitario que, según el Daily Mail, le reporta un millón de dólares (unos 940.000 euros).
El spot de DoorDash que ha indignado a David y Victoria
En plena efervescencia de la Copa Mundial de la FIFA 2026, el hijo mayor de los Beckham protagoniza una campaña para la plataforma de reparto a domicilio DoorDash en la que, con una sonrisa socarrona, suelta: «Probablemente os estéis preguntando por qué veo el Mundial desde casa… Es una larga historia». La frase, emitida en dos versiones, ha sido interpretada como un dardo directo contra sus padres, con quienes mantiene una ruptura pública desde enero.
La reacción en redes no se ha hecho esperar. Seguidores que antes apoyaban a Brooklyn le han tildado de «sin clase» y le acusan de lucrarse del apellido que ahora dice rechazar. Una fuente cercana a la familia declaró a Page Six: «Brooklyn afirma que quiere paz y privacidad y nada que ver con su familia; ahora intenta sacar tajada de todo ello». Amigos de los Beckham han confesado al mismo medio que David y Victoria están «devastados e inconsolables».
Brooklyn, de 27 años, firmó el anuncio a través de Range Media Partners, la agencia que le representa desde 2021, sin que, al parecer, su esposa Nicola Peltz ni el bufete londinense Schillings tuvieran conocimiento. No es la primera vez que el aspirante a chef utiliza el apellido Beckham para impulsar proyectos: su línea de salsas picantes, Cloud23, lleva el dorsal que su padre lució en el Real Madrid, y en una promoción para Whole Foods mencionó a David en repetidas ocasiones. Sin embargo, el tono de burla del nuevo spot ha elevado la tensión a un nivel inédito.
El heredero del apellido más rentable del fútbol vuelve a tensar la cuerda familiar cuando más duele.
La polémica se produce apenas unos días después de otro encontronazo: Harper, la hermana pequeña, acudió a la mansión de Beverly Hills de Brooklyn para entregarle una carta y un representante del matrimonio Beckham-Peltz acusó a la familia de montar una «puesta en escena para las cámaras». Fuentes del clan replicaron que era «increíblemente triste» lanzar semejante acusación contra una niña que solo echa de menos a su hermano.
Del comunicado de seis páginas a la visita de Harper: la guerra en tres actos
El cisma se hizo público en enero de 2026, cuando Brooklyn difundió un demoledor comunicado de seis folios en el que acusaba a sus padres de valorar «las promociones y los patrocinios por encima de todo», tachándoles de «performativos». Desde entonces, la familia no ha vuelto a hablar. La llegada de Harper a Los Ángeles, aprovechando el viaje de David para recibir una estrella en el Paseo de la Fama de Hollywood, se interpretó como un intento de tender puentes que, por ahora, ha resultado en un nuevo capítulo de reproches.
El experto en marca Nick Ede ha valorado que una campaña de este tipo, para una celebridad de perfil medio-alto con más de 15 millones de seguidores, se sitúa entre 250.000 y 500.000 libras, aunque fuentes del entorno de Brooklyn aseguran que la cifra ha sido «al menos un millón de dólares». La empresa DoorDash, valorada en más de 72.000 millones de dólares, ha facturado ya más de 1.000 millones anuales solo en publicidad. No es casual que el anuncio coincida con el Mundial: la firma busca capitalizar la notoriedad del heredero Beckham en un momento de máxima atención global.
Por qué Brooklyn Beckham no puede escapar de la ‘marca Beckham’
Este nuevo episodio muestra la paradoja que persigue a Brooklyn desde que decidió cortar amarras familiares. Mientras reniega de la «marca Beckham», su trayectoria profesional ha dependido de ella: fotógrafo de Burberry sin experiencia previa, show de cocina con un equipo de 62 profesionales a 100.000 dólares por capítulo, un libro de fotos que la crítica tachó de «nepotismo puro» y ahora un anuncio en el que se ríe de su propio drama. El patrón es constante: el apellido abre puertas que inmediatamente se convierten en munición para el escándalo.
No es la primera vez que un hijo de una celebridad intenta emanciparse mediáticamente a costa de sus padres. El caso recuerda a la tensa relación entre los hermanos Jackson o a los rifirrafes públicos de la familia Osbourne. En todas ellas, el conflicto se monetiza: la reconciliación o la ruptura venden. Y Brooklyn, con un patrimonio personal estimado en 10 millones de dólares y una esposa que recibe una asignación mensual de un millón de dólares de su padre, el inversor Nelson Peltz, no necesita el dinero. Por eso, la sospecha es otra: que el verdadero negocio está en mantener viva la guerra. La frase final del anuncio, «pronto más», deja entrever que esta no será la última entrega.
El Veredicto VIP
- 📸 Imagen pública: Brooklyn Beckham refuerza la percepción de que rentabiliza la ruptura familiar con una campaña de tono cruel.
- 💎 El detalle de lujo: Un contrato de un millón de dólares con DoorDash, valorada en más de 72.000 millones de dólares, y rodado en plena Copa Mundial de la FIFA.
- 🗣️ El entorno cuenta: Fuentes cercanas a los Beckham hablan de devastación; el círculo de Brooklyn insinúa más anuncios.







