La ausencia de Ana Soria en la presentación del libro de Enrique Ponce: ‘Somos reservados’

Enrique Ponce presentó su libro en Las Ventas sin Ana Soria. La novia del torero no acudió y él lo zanjó con un «somos reservados». Así de claro y así de rápido se despachó la cuestión que más interesaba a la prensa en la presentación de Punto final, la biografía que el diestro ha escrito con el periodista José Luis Benlloch.

El acto, celebrado en la Plaza de Toros de Las Ventas, reunió a figuras del toreo y allegados del maestro valenciano. Pero la silla vacía de la joven almeriense fue la gran protagonista. Ponce, con la maestría de quien ha toreado miles de tardes, esquivó el quite: «Estamos muy bien, pero somos muy reservados. No nos gusta airear nuestra vida». A renglón seguido, alabó a Roca Rey como «un ejemplo de torero del siglo XXI». Un giro tan elegante como intencionado.

La escena dejó un sabor agridulce. Por un lado, el torero mostraba orgulloso su obra; por otro, la ausencia de Ana Soria enturbiaba el mensaje de normalidad que él intentaba transmitir. ¿Crisis o simple deseo de intimidad? La pregunta planeó sobre la sala abarrotada de micrófonos.

Ana Soria, la protagonista invisible

La pareja lleva más de cinco años de relación y siempre ha defendido su derecho a la privacidad. Aun así, cada vez que Enrique Ponce protagoniza un evento público y ella no aparece, los rumores se disparan. Esta vez, la previsibilidad del ciclo no lo hizo menos noticioso. El torero solo añadió un escueto «todo está bien» antes de volver a hablar de su libro.

Algunos periodistas presentes recordaron otras ocasiones en que Ana Soria sí acompañó a Ponce, como aquella corrida benéfica en Alicante en 2024. Pero desde hace meses, apenas se les ve juntos en actos públicos. La explicación oficiosa es que ella prefiere mantenerse al margen, pero en el gallinero del papel couché siempre se sospecha lo contrario.

¿«Somos reservados» o no hay nada que contar?

El caso de Enrique Ponce y Ana Soria recuerda a otros romances de figuras públicas que optan por la estrategia del perfil bajo como escudo. La diferencia es que Ponce, a diferencia de otros toreros, ha tenido siempre una vida sentimental muy expuesta: su anterior matrimonio con Paloma Cuevas fue portada recurrente durante décadas. Ahora busca un relato distinto, pero la maquinaria mediática no se lo pone fácil.

Con Punto final —título que en sí mismo invita a la polémica—, el torero ha querido contar su trayectoria profesional y vital. Sin embargo, la ausencia de su actual pareja en la puesta de largo alimenta la sensación de que el punto final no es tal, al menos en lo que respecta a su vida amorosa. Enrique Ponce seguirá toreando y publicando, y la prensa rosa, buscando el titular que él se niega a regalar.

El Termómetro de Cotilleo

  • 🌡️ Nivel de drama: 4/10. No hay confirmación de ruptura, solo un silencio que la prensa intenta llenar. El torero torea mejor las preguntas que muchos políticos.
  • 🏆 Quién gana, quién pierde: Gana Ponce, que controla el relato sin soltar prenda. Pierde la prensa del corazón, que se queda sin la foto de la pareja y sin declaración jugosa.
  • 🔮 ¿Habrá réplica o exclusiva pronto?: Difícil. Ni Ponce ni Ana Soria parecen dispuestos a vender su intimidad. La próxima corrida nos dará otra silla vacía y otro «estamos bien» sin más.