Sorpresa inesperada en pleno directo de Y ahora Sonsoles. Sonsoles Ónega abandonaba este jueves el plató de manera repentina tras anunciar que debía ausentarse por un importante compromiso profesional que le hacía especial ilusión.
La periodista dejaba el programa temporalmente en manos de Pepa Romero para poner rumbo a uno de los actos más importantes y simbólicos de su carrera.
1Sonsoles Ónega abandona ‘Y ahora Sonsoles’
La emisión transcurría con total normalidad cuando, antes de una pausa publicitaria, Sonsoles sorprendía a la audiencia con un anuncio que nadie esperaba. La presentadora interrumpía el ritmo habitual del formato para comunicar que tenía que marcharse de inmediato y ceder el testigo de la conducción del programa a su compañera habitual.
“Hacemos una pausa para la publicidad y voy a pasarle el testigo de este nuestro querido programa a Pepa Romero porque me voy a pregonar Madrid, si se puede con la lluvia”, anunciaba entre aplausos y sonrisas de todo el equipo presente en plató. Unas palabras que rápidamente despertaban la curiosidad de los espectadores y que dejaban claro que no se trataba de una ausencia cualquiera.
La periodista, visiblemente emocionada, no ocultó lo importante que era para ella el motivo que la obligaba a abandonar el espacio en pleno directo. “Y si no se puede con la lluvia pues ya me tomaré algo en la Plaza de la Villa, que es un escenario al que solo te invitan una vez en la vida y he dicho que sí”, añadía con entusiasmo antes de despedirse momentáneamente de la audiencia.
El motivo de esta inesperada salida no era otro que su papel como pregonera de las tradicionales Fiestas de San Isidro de Madrid. El Ayuntamiento de la capital ha elegido este año a Sonsoles Ónega para inaugurar oficialmente unas celebraciones muy especiales para los madrileños, un reconocimiento que la comunicadora ha recibido con enorme ilusión y orgullo.
No todos los días se tiene la oportunidad de dar el pregón de Madrid, y la presentadora era plenamente consciente del significado emocional y profesional que supone formar parte de uno de los actos más emblemáticos de la ciudad. La Plaza de la Villa, escenario histórico del pregón, se convertía así en el destino de una emocionada Sonsoles, dispuesta a vivir una jornada inolvidable pese a las complicadas previsiones meteorológicas.







