Esto es lo que Mar Flores le pidió a Carlos Constanzia antes de ser padre por segunda vez

Mar Flores ha protagonizado hace poco una de las anécdotas más entrañables y divertidas de la semana. La modelo y empresaria ha revelado que, semanas antes de que se confirmara que Carlo Costanzia y Alejandra Rubio están esperando una niña, ella misma le dijo a su hijo que ya iba siendo hora de que se pusieran con ello. Y la realidad le respondió de una manera que ni ella misma esperaba.

La confesión se produjo durante un acto público al que ambos asistieron juntos, en el que los micrófonos de la prensa les pillaron de lo más distendidos. Fue el propio Carlo quien le instó a su madre a compartir la historia, y Mar Flores la contó con la naturalidad y el sentido del humor que la caracterizan cuando baja la guardia ante los medios: «Lo de la niña es que fue muy gracioso. Haciendo el programa, hablando un día así, de broma, lo tiré así como ‘Tú lo que tienes que hacer es ponerte a lo de la niña'». Una petición lanzada en clave de humor entre madre e hijo, sin más pretensiones, que terminó convirtiéndose en una profecía cumplida de la manera más inesperada posible.

La rapidez de la anécdota

Lo que vino después es lo que ha desatado las carcajadas de todos los que han escuchado el relato. Mar Flores continuó la historia con una expresividad que vale más que cualquier descripción: «Y, claro, luego acabamos el programa… ¡y boom! Digo, ‘Joé, tampoco hacía falta que me hicieras caso tan rápido'». Una reacción que resume perfectamente la dinámica que madre e hijo han ido construyendo en los últimos tiempos, mucho más cómplice y cercana de lo que el público hubiera imaginado hace apenas un par de años.

Mar Flores con Carlo Costaniza. (Foto: YouTube)
Mar Flores con Carlo Costaniza. (Foto: YouTube)

Y es que la relación entre Mar Flores y Carlo Costanzia no siempre ha sido fácil. Los años de distancia, los silencios y las fricciones que en algún momento trascendieron a la prensa han dado paso a una complicidad que ahora se expresa en programas de televisión compartidos, en apariciones conjuntas en actos públicos y en conversaciones como la que protagonizaron semanas antes de que llegara la noticia del segundo embarazo. Una «cadena» familiar que, según las propias palabras de quienes están dentro de ella, se ha roto al fin después de mucho tiempo.

Una niña que rompe la racha en el clan

La noticia de que el bebé en camino es una niña tiene un peso especial en esta historia. Según ha trascendido, se trata de la primera niña que nacerá en la familia Costanzia en muchos años, lo que convierte su llegada en algo aún más simbólico para todos los implicados. Carlo, que tiene siete hermanos, reconoció en el acto que toda la familia está «muy orgullosa» por la noticia, y el entorno de Mar Flores ha trasladado en cada aparición pública la misma sensación de alegría genuina.

Mar Flores con Carlo Costanzia. (Foto: YouTube)
Mar Flores con Carlo Costanzia. (Foto: YouTube)

La propia modelo confirmó a su regreso de un viaje por América Latina, cuando fue abordada en el aeropuerto de Madrid por los reporteros, que fue su hijo quien le dio la noticia del segundo embarazo. Con su habitual parquedad ante los micrófonos, resumió el estado de ánimo familiar en tres palabras: «Estamos muy contentos». Y sobre la decisión de Alejandra Rubio de abandonar temporalmente la televisión para centrarse en su embarazo, Mar Flores fue incluso más contundente: «La mejor decisión que ha tomado en su vida».

Alejandra, de acuerdo desde el primer momento

Por su parte, Alejandra Rubio confirmó el embarazo en su primera entrevista en ¡De Viernes!con una emotividad que conquistó a la audiencia. La influencer, que en ese momento llevaba quince semanas de gestación, explicó que la llegada del segundo bebé no había sido una sorpresa como sí lo fue la primera: «No ha sido tan sorpresa como el anterior, somos padres de nuestro primer hijo y los dos estábamos de acuerdo en ampliar la familia y así ha sido». Una declaración que refleja la misma sintonía que Mar Flores dejó entrever en esa conversación distendida con su hijo, donde una broma acabó convirtiéndose en el mejor pronóstico posible.