La tensión se ha apoderado del plató de El tiempo justo tras un encendido enfrentamiento entre Gloria Camila Ortega y Pelayo Díaz, que ha dejado uno de los momentos más comentados del programa en los últimos días. Todo se originaba a raíz de un tema que ya venía generando controversia en redes sociales: la defensa pública de María José Campanario hacia su marido, Jesulín de Ubrique, tras recibir duras críticas en las que algunos usuarios lo calificaban de “asesino” por su profesión como torero.
Una acalorada discusión

Durante el debate televisivo, los colaboradores analizaban el impacto de estos comentarios y el papel de las figuras públicas al responder a ataques en redes. Fue entonces cuando una intervención de Pelayo Díaz encendió la mecha. El estilista, fiel a su estilo directo, expresó sin rodeos: “Si matas animales es normal que te llamen asesino”, una afirmación que provocó un inmediato rechazo en parte de la mesa.
La reacción más contundente llegó de la mano de Gloria Camila, visiblemente molesta y firme en su postura. La hija de José Ortega Cano no dudó en responder con rotundidad: “No, si matas animales, en este caso, toros, se llaman toreros, no asesinos”. Su intervención no solo defendía la profesión taurina, sino que también evidenciaba el componente personal del debate, dado su vínculo familiar directo con el mundo del toreo.
El periodista Antonio Rossi respaldó las palabras de su compañera, subrayando que no considera apropiado utilizar el término “asesino” para referirse a los toreros, apelando a la necesidad de mantener un respeto mínimo en el lenguaje, incluso en contextos de desacuerdo.
El presentador Joaquín Prat intentó profundizar en el debate preguntando directamente a Pelayo si realmente creía adecuado ese calificativo. Lejos de matizar, el colaborador reafirmó su postura: “Yo creo que estás matando a un animal así que sí, puedes ser un asesino”. Estas palabras actuaron como detonante definitivo.
Fue en ese momento cuando Gloria Camila estalló, dejando una de las frases más contundentes del programa: “Se llama profesión y se llama torero”, insistió en un primer momento. Pero lejos de quedarse ahí, elevó el tono ante la aparente intención de Pelayo de no entrar en confrontación directa: “¡Pues yo claro que voy a entrar al debate! ¡Tengo un padre torero y no te voy a permitir que tú le llames asesino!”.
Gloria Camila defiende a su padre

El plató quedó en silencio durante unos segundos ante la intensidad del intercambio, reflejando la profunda división que sigue generando la tauromaquia en la sociedad española. Por un lado, quienes la defienden como parte de la tradición y la cultura; por otro, quienes la rechazan por motivos éticos y de bienestar animal.
Este enfrentamiento televisivo no solo ha reavivado el debate sobre el lenguaje y los límites de la crítica, sino que también ha puesto de manifiesto cómo las cuestiones personales pueden intensificar las discusiones públicas, especialmente cuando se trata de temas tan sensibles y polarizados. La escena, ampliamente compartida en redes sociales, ha generado una oleada de reacciones, consolidándose como uno de los momentos más virales del programa.
Mientras tanto, la figura de Jesulín de Ubrique vuelve al centro del foco mediático, no por su actividad profesional, sino por el debate que su oficio sigue provocando décadas después, demostrando que la tauromaquia continúa siendo un tema capaz de dividir opiniones y encender pasiones.

