Morante de la Puebla sale de la UCI y lo cuenta todo: «Me toqué buscando la sangre

Morante de la Puebla ha salido de la UCI y ha decidido contarlo todo tras vivir una de las tardes más dramáticas de su carrera: “Me toqué buscando la sangre”.

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Morante de la Puebla rompe su silencio

Morante de la Puebla en una corrida de toros. (Foto: Instagram)
Morante de la Puebla en una corrida de toros. (Foto: Instagram)

El diestro no resta gravedad a lo ocurrido en la Plaza de Toros de la Maestranza, donde el pasado lunes, en el arranque de la Feria de Abril, lo que prometía ser una jornada triunfal terminó con una cogida brutal, una operación de urgencia y su ingreso en la unidad de cuidados intensivos del hospital Hospital Viamed Santa Ángela de la Cruz.

Apenas dos semanas después de su regreso a los ruedos, el torero ha sufrido ya su primer gran susto. Había vuelto con fuerza, reapareciendo en la tradicional corrida del Domingo de Resurrección, un evento de enorme simbolismo al que incluso asistió Juan Carlos I, que se desplazó expresamente para verlo torear.

Pero el 20 de abril todo cambió. “Ha sido la cornada que más me ha dolido en mi vida. Me toqué buscando la sangre”, confesó en sus primeras declaraciones tras abandonar la UCI. El propio Morante explica que ese gesto fue instintivo: si encontraba abundante sangre, podía significar que la herida era mortal. Afortunadamente, no fue así.

La cogida fue de extrema gravedad. El parte médico detalló una herida por asta de toro en la zona anal, con una trayectoria de unos 10 centímetros, que afectó parcialmente a los esfínteres y provocó una perforación en el recto. Los cirujanos tuvieron que intervenir de urgencia para reparar tanto la pared rectal como el aparato esfinteriano, una operación delicada que obligó a mantener al torero en la UCI durante la noche.

“Me llevó por delante”, recuerda el diestro sobre el momento del impacto. El dolor fue inmediato y el miedo, aún mayor. “Pensaba que estaba sangrando mucho”, ha relatado al periodista Vicente Zabala de la Serna. Sin embargo, al llegar a la enfermería y comprobar que la hemorragia era menor de lo temido, logró tranquilizarse antes de ser trasladado de urgencia al hospital.

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