Cuando la reconciliación entre Kiko Rivera e Isabel Pantoja todavía seguía siendo la comidilla de todos los platós de televisión, llegó otra noticia que nadie se espera y es que el DJ también había tendido la mano a su tío Agustín Pantoja.
Una conversación entre ambos, celebrada la semana pasada según ha revelado el periodista Kike Calleja en el programa ‘Vamos a Ver’, ha supuesto un giro radical en una relación que parecía rota o sin remedio.
El rencor que el hijo de la tonadillera acumulaba hacia el hermano de su madre era de los que difícilmente se olvidan. Hace no demasiado tiempo, el propio artista fue muy contundente al hablar de él: «Siento pena y también un poco de rabia. Es uno de los responsables que se ha cargado la vida de mi madre». Palabras duras que ahora quedan sepultadas bajo el peso de una decisión que él mismo ha calificado como necesaria.
Un gesto público que lo anticipó todo
Antes de que trascendiera la conversación privada, Kiko ya había dado una pista de lo que estaba ocurriendo a través de sus redes sociales. Publicó una imagen de su infancia junto a su madre y a Agustín acompañada de un mensaje que dejó a muchos sin palabras: «A veces la vida te pone delante de un espejo y te obliga a mirar de verdad. A recordar de dónde vienes y a aceptar que en el camino también cometí errores».
Ese texto fue interpretado inmediatamente como una señal de acercamiento, aunque nadie imaginaba que días después se confirmaría que había habido una conversación real y profunda entre los dos.
Kiko Rivera le pide perdón a su tío
Fue Kike Calleja quien destapó los detalles de ese diálogo que ha marcado un antes y un después. Según el periodista, el primer paso lo dio el propio artista: «La conversación fue la semana pasada y Kiko Rivera le pidió perdón a su tío». Pero la charla no se quedó en un simple intercambio de disculpas. El hijo de Isabel Pantoja también aprovechó para hablar de cómo está viviendo esta nueva etapa personal, marcada sobre todo por la presencia de Lola en su vida.
«Le dijo que estaba muy feliz, que estaba viviendo un momento muy tranquilo», explicó Calleja, quien añadió que el DJ habló con entusiasmo de su pareja: «Le habló maravillas de Lola y que gracias a ella estaba en un momento de paz».
Una confesión que, según el mismo periodista, no dejó indiferente a Agustín Pantoja: «Agustín sé que se emocionó». Después de años de silencio y reproches, escuchar esas palabras de boca de su sobrino debió de ser un golpe directo al corazón.
Isabel quiere ver pronto a su hijo
La tormenta familiar parece que, por fin, amaina. Y a todo esto se suma un nuevo capítulo protagonizado por la propia tonadillera, que tiene previsto marcharse próximamente de gira a América y quiere cerrar algunos asuntos pendientes antes de hacerlo. Entre ellos, un encuentro cara a cara con su hijo. «Me consta que Isabel Pantoja le ha dicho a Kiko que le gustaría verse antes de marcharse de gira», reveló Calleja.
Sobre la mesa también está la cuestión económica, la posible venta de la parte que le corresponde a él de una finca, por la que habría llegado una oferta de 250.000 euros. Isabel le ha pedido que frene la operación de momento, y su hijo ha accedido.
En cuanto a la tonadillera, tiene pendiente un viaje a Madrid para recoger su visado definitivo, al igual que los de su maquillador y su peluquero. «Tiene previsto en los próximos días venir a Madrid», concluyó el periodista. Una visita que, si las cosas siguen así, podría convertirse también en el reencuentro que tanto tiempo llevan esperando.

