Hay momentos en televisión que van mucho más allá del espectáculo. Cuando el protagonista es Antonio Canales, uno de los bailaores más reconocidos de este país y el tema que se pone sobre la mesa es su propia relación con su hijo, siempre se generan titulares.
Eso fue exactamente lo que ocurrió esta semana en ¡De viernes!, donde el artista compareció ante las cámaras para responder, por primera vez en público, a las palabras que su hijo había lanzado contra él.
La entrevista de Canales en Telecinco
La visita al plató de Telecinco llegaba en un momento personalmente muy convulso. Su paso por ¡De viernes! se produjo justo después de su salida de GH DÚO, marcada por una sanción tras una fuerte bronca que tuvo lugar dentro de la casa de Tres Cantos.
A eso se sumaba el dolor reciente por el fallecimiento de su hermano, una pérdida que le obligó a ausentarse temporalmente del concurso. También aprovechó la visita para pronunciarse sobre la participación de Belén Ro y Cristina Piaget con respecto al reality. Pero lo que de verdad acaparó toda la atención fue su reacción al testimonio de su propio hijo.

Las declaraciones de su hijo
Anteriormente a esta visita, el joven no se había quedado parco en palabras para declarar su relato, ya que el hijo de Canales lo describió como un «mal padre» y una persona «narcisista». Habló de una relación prácticamente inexistente entre ambos.
Atribuyó esa distancia a lo que él mismo calificó como un estilo de vida construido alrededor de «sus vicios» y de un «hedonismo tóxico» que, según aseguró, terminó afectándole de manera directa hasta el punto de que le «perjudicaba la salud».
Pero no se quedó ahí, reveló que en varias ocasiones llegó a temer por la vida de su padre, y que amigos y familiares cercanos se habían puesto en contacto con él preocupados por su estado.
Para completar el retrato, utilizó una expresión especialmente demoledora, lo llamó «un abuelo de Facebook», en referencia a lo que consideraba una implicación superficial y distante en la vida familiar.
La respuesta de Canales
Frente a todo eso, Antonio Canales respondió desde la calma, pero sin esquivar ninguno de los puntos. «He intentado ser un buen padre», afirmó desde el plató, dirigiéndose directamente a su hijo. Rechazó con rotundidad que su vida haya girado en torno a los vicios y defendió el arte como el verdadero motor de su trayectoria.
Para él siempre han convivido dos planos diferenciados, el personal y el artístico, y en el segundo ha volcado toda su energía creadora. Aun así, no rehuyó la autocrítica y reconoció que puede no haber estado «a la altura» en el ámbito familiar, pidiendo disculpas de forma explícita. Y lanzó un mensaje que sonó a puerta entreabierta, la paternidad, dijo, «nunca acaba», dejando claro que todavía ve margen para reconstruir el vínculo con su hijo.
El dolor de Antonio Canales con su hijo
Pero si algo le hirió especialmente del testimonio del joven, no fue tanto el fondo como las formas. El bailaor dejó claro que su mayor malestar viene de que este tipo de conflicto se convierta en «hacer sangre» de la propia familia.
Porque él no es el único que queda expuesto, mencionó expresamente a la abuela, a sus hermanos y a otros familiares que también salen salpicados cuando las disputas se ventilan ante las cámaras.
Por eso le pidió a su hijo que «recapacite». Y cerró con una frase que lo resumía todo, este tipo de cosas se deberían hablar «en casa», en la intimidad, y no delante de un micrófono, insinuando con claridad que trasladar el conflicto a la televisión respondía más a un interés económico que a una necesidad genuina de contar la verdad.

