
El grave problema de salud al que se está enfrentando Gloria Camila Ortega se ha convertido en una preocupación real y creciente para su entorno más cercano, aunque ella haya intentado llevarlo en silencio y lejos del foco mediático. En las últimas semanas, la hija de José Ortega Cano ha vivido una presión constante, alimentada por rumores sentimentales, apariciones televisivas incómodas y una exposición pública que ha terminado pasando una factura física y emocional muy seria.
Rocío Flores confirma la noticia

“Yo lo que sé es que Gloria estaba soltera, está, y espero que siga soltera”. Con estas palabras tan contundentes, Rocío Flores intentaba zanjar el entuerto amoroso que rodea a su tía y que la ha situado de nuevo en el centro de la polémica. Los rumores sobre un supuesto romance con Manuel Cortés, hijo de Raquel Bollo, y una posible reconciliación con su último exnovio, han generado un triángulo difícil de entender incluso para los propios protagonistas, pero devastador a nivel personal para Gloria Camila.
La joven se ha visto desbordada por completo. Las imágenes captadas con su expareja, la presencia constante de Manuel Cortés y de su madre en los platós de televisión, y el debate público alrededor de su vida privada han creado una tormenta perfecta. Una situación que, lejos de quedarse en lo emocional, ha comenzado a manifestarse de forma alarmante en su salud. El estrés prolongado, la ansiedad y la presión han terminado provocando un cuadro médico que ha obligado a acudir al hospital.
Ha sido Rocío Flores quien ha puesto palabras a una realidad que hasta ahora se estaba viviendo con discreción. La hija de Rocío Carrasco ha confirmado que se ha mudado temporalmente a Madrid para poder estar más cerca de su tía, dejando claro que el motivo no es otro que su estado de salud. “Estaba bastante mal”, reconocía este lunes en el programa El tiempo justo, antes de confesar que habían tenido que acudir al hospital por el cuadro que presentaba Gloria Camila.
“Tiene todo el derecho del mundo a hacer con su vida lo que le dé la gana”, explicaba Rocío Flores, visiblemente afectada. “A ella toda esta situación le ha sobrepasado”, añadía, dejando claro que no se trata de un simple malestar pasajero. La joven detallaba que Gloria Camila atraviesa un cuadro de ansiedad muy fuerte, hasta el punto de que ha comenzado a perder visión en el ojo derecho, un síntoma que ha encendido todas las alarmas en su familia. “No es ninguna tontería al nivel que le ha sobrepasado la situación”, afirmaba con preocupación.
Este deterioro físico, provocado por la ansiedad, pone de manifiesto la gravedad del momento que atraviesa Gloria Camila. La pérdida parcial de visión es uno de los efectos más inquietantes del estrés extremo, y confirma que el cuerpo ha dicho basta tras semanas de tensión constante. Aunque siempre ha mostrado una imagen fuerte y combativa, la realidad es que la joven está viviendo uno de los episodios más delicados de su vida adulta.
El problema de salud de Gloria Camila

Las señales ya se habían percibido días antes en su aparición en el programa Fiesta. Gloria Camila acudía al plató nerviosa, incómoda y visiblemente superada, consciente de que su situación sentimental iba a ser el tema central. El espacio decidió sentarla junto a Raquel Bollo, madre de Manuel Cortés, lo que elevó la tensión hasta límites insostenibles. La joven se negó a hablar de su vida privada, incapaz de gestionar un escenario que la desbordaba emocionalmente.
La reacción provocó un momento muy tenso con Emma García, presentadora del programa, que acabó reconociendo días después que la situación se le fue de las manos. “Una tiene su carácter también y hay que mostrarlo”, explicaba la periodista, justificando un episodio que dejó claro que Gloria Camila no estaba preparada para seguir exponiéndose públicamente en ese estado emocional. Aquella aparición fue, para muchos, la gota que colmó el vaso.
Desde entonces, la familia ha optado por protegerla y reducir al máximo la exposición mediática. La decisión de Rocío Flores de instalarse en Madrid no es casual, sino una muestra clara de la preocupación real que existe por el estado de salud de la hija de Ortega Cano. En estos momentos, es ella quien se ha convertido en su principal apoyo, acompañándola en todo momento y priorizando su recuperación.
El caso de Gloria Camila pone sobre la mesa una realidad cada vez más visible: el impacto brutal de la presión mediática en la salud mental y física. Lo que comenzó como rumores sentimentales ha derivado en un problema médico serio, con consecuencias que ya no pueden ignorarse. Ahora, el foco está puesto en su recuperación, lejos de los platós y del ruido, con el respaldo de su familia y la necesidad urgente de cuidarse y parar antes de que el daño sea mayor.

