
Es oficial, Iñaki Urdangarin rompió su silencio después de muchos años en el programa Lo de Évole que se emitio el pasado domingo. La entrevista con Jordi Évole desveló muchísimos detalles inéditos sobre su condena por el caso Nóos, su paso por la cárcel y una relación actual con la infanta Cristina que está marcada por el respeto y la distancia.
Iñaki Urdangarin en Lo de Évole
La entrevista, emitida el domingo 1 de febrero en laSexta, supuso el regreso público del exduque de Palma tras años manteniendo un perfil bajo, centrado en su nueva vida en Vitoria, donde ha empezado de cero tras salir de la cárcel. Jordi Évole, que ya había intentado hablar con él en 2018 sin éxito, aprovechó la ocasión para indagar en temas que durante años han sido tabú: la ambición que lo llevó al caso Nóos, la cárcel de Brieva y las relaciones con la Familia Real.
Urdangarin se mostró sereno y reflexivo, asumiendo sus errores pero defendiendo su inocencia en lo penal: “Me siento mal por los errores que he cometido, que no se traducen en la sentencia que tuve”. Recordó cómo por culpa de su ambición se dejó llevar por caminos que no debía, admitiendo: “Tomé decisiones que ahora no tomaría”.
La polémica del caso Nóos y la condena
Todo comenzó con el caso Nóos, un centro creado por Iñaki Urdangarin en 2001 para realizar proyectos deportivos, pero acabó de la peor forma posible. Fue el centro de una investigación por malversación, blanqueo y fraude en Valencia y Baleares. El exdeportista de élite, medallista olímpico de hockey sobre patines, fue condenado en primera instancia a 5 años y 10 meses, ratificados en casación a 5 años y 10 meses, de los que cumplió dos en prisión y el resto lo cumple en semilibertad.
En la entrevista, Urdangarin insistió en que “siempre hubo disposición de solucionarlo, pero no se nos permitió”. Lamentó no haber convencido al tribunal: “nunca tuve la intención de delinquir”, y describió su tiempo en la cárcel como un cambio radical: “abandonar a mis hijos y estar mil días sin ellos ha sido lo peor”.
También dejo claro lo que muchos ya pensaban: “He sido el eslabón más débil. Es fácil atacarme, es fácil hacerlo desde el lado”, quejándose y aludiendo a la presión tanto mediática como judicial.
Su divorcio con la Infanta Cristina
Uno de los momentos más comentados fue cómo Iñaki Urdangarin se refirió a la Infanta Cristina durante toda la charla, ya que lo hizo siempre como “Doña Cristina”, un gesto de distancia formal que sorprendió a muchos espectadores. Aún así la definió con cariño: “Doña Cristina ha sido una persona importantísima en mi vida y no me arrepiento de nada de lo que nos ha sucedido en los 24 años de convivencia. Me quedo con el lado de la moneda de las cosas buenas. El resultado es altísimamente satisfactorio”.
Sobre el divorcio, confirmado en 2024, Urdangarin explicó que fue una decisión premeditada desde Casa Real: «Primero nos vino a decir que no nos estábamos enterando de nada de lo que estaba ocurriendo allá cuando era mentira, porque teníamos información de primera mano en todo momento. Luego viene a solicitar que nos divorciemos en ese mismo momento para poner otro cordón sanitario a la situación. ‘Que Iñaki se defienda solo’. Fue muy triste, muy muy triste, la verdad«, por lo que deja entrever que no fue una decisión que él tomara.
Tras esto, el actual Rey Felipe le llamó y le dijo: «La casa no puede hacer nada por ti. Ahora es mejor que te apartes. Piensa que en determinados círculos no te beneficia estar relacionado con la Corona. Y por otro lado, hay que proteger la institución»
Iñaki Urdangarin así desveló un episodio clave sobre la presión institucional que sufrió para separarse: primero llegó Fernando Almansa, exjefe de la Casa Real, quien les “dijo que se tenían que separar” porque tenía que estar fuera de la Familia Real. Al principio, ignoraron el consejo, pero días después “recibieron una llamada del rey” pidiendo lo mismo.
La cárcel de Brieva y su cambio personal
Urdangarin dedicó parte de la entrevista a la etapa que pasó en la cárcel de Brieva (Segovia), donde cumplió dos años de condena: “La opinión pública no sabe la realidad de lo duro que fue», contó, destacando el aislamiento y la pérdida de libertad como algo muy complicado de llevar. “El paso por la cárcel me cambió, la situación ha cambiado totalmente”, admitió.
Insistió en que no busca victimizarse y fue bastante sincero con sus errores del pasado: “En algún momento de esa época, uno puede llegar a sentirse el puto amo”, pero ahora prioriza la paz con sus hijos y su nueva vida, por lo que deja atrás esas malas prácticas que le han hecho aprender y convertirse en un hombre nuevo.

