Kiko Hernández ha vuelto a poner el foco mediático sobre él tras los últimos acontecimientos relacionados con su negocio en Melilla.
1El comunicado de Kiko Hernández
El pasado mes de diciembre, la Policía cerró el local que Kiko compartía con su pareja, Fran Antón, a pesar de contar con todas las licencias y permisos en regla, un cierre que generó un fuerte revuelo público y llevó a la pareja a iniciar incluso una huelga de hambre. Aquella protesta terminó con Kiko ingresado en urgencias tras sufrir una agresión en plena calle, un episodio que dejó claro el nivel de tensión que vivían. Ahora, semanas después, el ex colaborador de televisión denuncia un nuevo episodio que añade preocupación: alguien ha entrado en su negocio con terceras intenciones, pese a estar precintado y cerrado desde diciembre.
A través de un comunicado que ha difundido en su perfil de Instagram, Kiko Hernández ha relatado con detalle lo ocurrido. “Anoche se cruzó una línea. Un local precintado por la Policía de Melilla. Cerrado. Vigilado. Inaccesible. Y aun así… ENTRARON”, comenzó explicando, dejando entrever su indignación y sorpresa ante un hecho que considera extremadamente grave. Según sus declaraciones, los intrusos no actuaron de manera casual, sino que tenían un objetivo concreto que no tenía relación con el robo de dinero o bienes de valor.
Kiko Hernández ha detallado que, dentro del local, había equipos de sonido, iluminación y otros elementos tecnológicos cuyo valor económico es muy alto. “Nada de eso fue tocado. Repito: NADA. Solo una cosa desapareció. Dos ordenadores. Dos. De un despacho concreto”, subrayó, lo que ha llevado al colaborador a sostener que se trató de una búsqueda intencionada de información más que de un robo convencional. Según él, la pregunta clave no es qué se llevaron, sino qué necesitaban borrar, copiar o conocer. “Porque quien entra en un local clausurado y deja intacto el material de mayor valor no busca dinero. Busca información”, afirmó, insistiendo en que la acción no fue improvisada ni casual.

